jueves, 3 de julio de 2008

Amaterasu


Hace muchos años atrás, el dios Izanagi se lavó su ojo izquierdo, y así nació la diosa Amaterasu, la diosa del sol. Posteriormente, Susanowo, el dios de los mares extensos, asustó a Amaterasu. Ella se escondió en una cueva rocosa del cielo, cerró la entrada con un peñón, y el mundo quedó sumido en una densa oscuridad.

Los dioses idearon un plan para que Amaterasu saliera de su cueva. Juntaron gallos que con su canto anunciaban cada mañana e hicieron un espejo grande. Entonces la diosa Ama no Uzume empezó a bailar. En su danza desenfrenada se quitó la ropa y los dioses se echaron a reír. Amaterasu sintió mucha curiosidad por toda esa actividad en el exterior, así que se asomó a la entrada de la cueva y ahí se miró en el gran espejo. El reflejo la hizo salir totalmente de la cueva e inmediatamente el dios de la fuerza la tomó firmemente de la mano. “Una vez más el mundo se iluminó con los rayos de la diosa-Sol” (New Larousse Encyclopedia of Mythology). ¿Simple mitología? El emperador Hiro-Hito fue adorado como descendiente de Amaterasu.

Cuando los mongoles atacaron Japón en el siglo XIII, surgió la creencia en el kamikaze (viento divino). Los mongoles atacaron la isla de Kyushu dos veces. A pesar de estar equipados con grandes flotas, fracasaron producto de las fuertes tormentas del lugar. Los japoneses atribuyeron aquellas tormentas o vientos (kaze) a sus dioses (kami). Siete siglos después, toda la nación fue movilizada en la segunda guerra mundial. Muchos pensaban que habría kamikaze para ellos, pero no hubo viento divino. La tragedia de Hiroshima y Nagasaki hizo ver a Hiro-Hito como un simple mortal. La gente se sintió desilusionada y traicionada, comenta la Enciclopedia Nihon Shukyu Jiten.

domingo, 29 de junio de 2008

Zimbabwe, ¿otro Irak?


“¿Cuál es el punto si todos nosotros sabemos el resultado?”, pregunta un joven en The Economist, con referencia a la segunda vuelta en las elecciones este 27 de junio en Zimbabwe. En efecto, el régimen de terror y la permanente campaña de violencia del actual gobierno contra sus propios ciudadanos, hizo que finalmente esta carrera la corriera sólo uno. Fuentes oficiales declaran que Robert Mugabe –quien está en el poder desde 1980– jurará hoy (domingo) por un nuevo período.

Los países vecinos en la práctica tienen muy pocas herramientas para presionar en pos de algún cambio efectivo. Además, ya tienen un desafío colosal de repuntar sus propias economías. Entonces, ¿cómo ayudar a un país de unos 13 millones de personas, con una esperanza de vida de 42-44 años, con PIB per cápita de USD260 (entre los más pobres del mundo, unas 27 veces más bajo que Chile), con una inflación de más del 1.000% anual, con un penoso top 1 como la economía que más destruyó valor entre 1995-2005, y para colmo, con un 20% de su población entre 15 y 45 años enferma de Sida?

El rol del mundo desarrollado es esencial, especialmente Estados Unidos. El Presidente Bush ha declarado sanciones contra el régimen ilegítimo de Mugabe. Pero, a priori, dichas sanciones serán poco efectivas, porque se trata de una persona a la que aferrarse ciegamente al poder ha hecho que viole permanentemente los derechos humanos, sin importarle nada ni nadie, sanciones más o sanciones menos. Se requeriría “cirugía mayor”, y para ello, según la teoría de juegos sería crucial cambiar el mapa de beneficios y costos” del señor Mugabe, con las señales correctas, so pena de afectar temporalmente la soberanía (la desgracia ocurrida hace poco en Myanmar puso este último punto nuevamente sobre la mesa).

Con la perspectiva de los años, la historia probablemente evaluará como un punto de viraje positivo la intervención de Estados Unidos en Irak. Si bien acá no se replica el mismo caso, bien vale la pena una discusión abierta sobre una solución real mancomunada. Y en este hipotético escenario, ¿cuál de los dos candidatos al trono, Mc Cain u Obama, se vería con más liderazgo, actitud y temple?

Al margen de todo lo anterior, y desde un punto de vista más macro, se confirman nuevamente las sabias palabras del rey Salomón, escritas hace más de 3.000 años: “el hombre ha dominado al hombre para perjuicio suyo”.

martes, 17 de junio de 2008

Sí al impuesto específico


En economía, la principal razón de ser de un impuesto específico no es la recaudación, sino desincentivar el consumo de un bien que genera una externalidad negativa. Si el objetivo fuera lo primero, el impuesto sería poco efectivo ya que lo que se pierde en bienestar para la sociedad es mayor que el monto recaudado, a menos que la redistribución de los ingresos lo justifique.

Sabemos que el uso del automóvil genera las externalidades como la congestión y contaminación, por lo que resulta necesario que el privado incorpore dichos costos en su decisión. Para ello, la tarificación vial y el impuesto a los combustibles son impuestos que son eficientes: cada individuo optimiza sus viajes y distancias recorridas, y/o cambia de modo de transporte. Además, dentro de un plan global que incluya una inversión de por lo menos la depreciación de la infraestructura vial y ataque las externalidades antes expuestas, el cobro eficiente de las patentes –por eje equivalente- también debiera entrar en el análisis y generar una estructura de recaudación que combine estas tres variables; la cuantía del impuesto específico dependerá del peso relativo que se le quiera dar a este componente variable. En este contexto, dicho sea de paso, la restricción vehicular no tiene asidero.

Considerando lo anterior, no parece adecuado plantear la eliminación del impuesto específico. Huele a populismo puro. Pero sí es razonable alegar que éste sea eficiente en cuanto a su aplicación (discriminando lo mejor posible entre quienes contaminan, destruyen y congestionan más las vías, cosa que hoy no ocurre) y su cuantía (unos USD 1.700 millones el año pasado, ¿coherente con un retorno exigido a la infraestructura vial?).

Este es el escenario que se debería vislumbrar a la hora de discutir estos impuestos (todos juntos, necesariamente), independiente del precio internacional del petróleo.

Ahora bien, especialmente con la actual coyuntura, las señales que se den a los distintos agentes son muy importantes. Galetovic (2006) plantea lo que el flujo vehicular aumentaría un 25% si se eliminara el impuesto específico, lo que no resulta razonable con que los individuos internalicen el mayor costo.

¿Nada que hacer? Por cierto que se pueden analizar subsidios directos que compensen siempre a los más afectados, pero sin dar a entender, especialmente a grupos de presión, que “en pedir no hay engaño” o que comenzó la temporada de ofertas. Al final se puede terminar distorsionando aún más una estructura de impuestos que ya es ineficiente.

miércoles, 11 de junio de 2008

¿Por qué no en Chile?


¿Son jóvenes o viejas las empresas? Es el título de un artículo publicado en el último número de la revista QuéPasa. El semanario analiza mediante 10 preguntas la edad promedio de las empresas y de sus ejecutivos, la legislación, las aperturas en bolsa, el acceso a financiamiento, entre otros factores interesantes que apuntan, con mayor o menor fuerza, en la misma dirección: la vida de las empresas emergentes es muy difícil en Chile.

Pero una de las 10 preguntas se destaca del resto y tiene peso por sí misma: ¿Por qué Google no nació en Chile? El problema, se comenta a continuación, no pasaría por la falta de creatividad, sino más bien es el tamaño del mercado y el acceso al financiamiento.

Una hipótesis adicional: la forma de evaluar los proyectos. Los criterios de decisión son universales, pero ¿no será que en Chile le damos demasiada importancia, tanto el empresario como la contraparte (una institución financiera, por ejemplo), al resultado que entrega una celda específica de la planilla Excel? Muchas veces incluso se podrían perder de vista los fundamentos del proyecto, que en definitiva son los verdaderos factores determinantes. Así entonces, ¿cómo estimar los flujos de caja de un Facebook, un Youtube o un Google? Para un verdadero visionario el Excel pasaría a confirmar lo que él ya intuyó hace rato. ¿Pero qué se le diría en Chile a un Steve Jobs, a un Mark Zuckerberg o a un Larry Page? ¿No será por ello que este tipo de personas tienen poco espacio en Chile?

Por si se nos olvida, Google tiene menos de 10 años de vida y su actual capitalización bursátil es de USD 130 billones, más de 6 veces el valor en bolsa de Copec, la empresa más grande de Chile.

domingo, 8 de junio de 2008

Cuando la calidad no lo es todo


Un estudio de la Universidad de Michigan reveló que las madres que trabajan fuera del hogar dedican a sus hijos un promedio de 11 minutos diarios como tiempo de calidad (entendido como el tiempo que se dedica exclusivamente a jugar y enseñar). Los padres que trabajan dedican 8 minutos. Uno tendería a pensar que la situación cambia radicalmente los fines de semana, pero no es así: aumenta sólo a 30 y a 14 minutos en el caso de las mujeres y los hombres, respectivamente.

El concepto “tiempo de calidad” a priori suena bien, ya que está asociado a una atención especial, pero puede ser engañoso. El Dr. Lee Salk, de la Universidad de Cornell, dijo: “El concepto de tiempo de calidad es una tontería. Esta expresión se ha originado en el sentimiento de culpa de los padres... la gente estaba permitiéndose pasar menos tiempo con sus hijos”. El problema radica en que el buen ejemplo que se pueda transmitir a los hijos (que es una de las mejores maneras de educar a los hijos), requiere tiempo. ¿Se puede asegurar que en solo unos minutos se logre una buena sintonía entre padre e hijo? Difícil.

La familia constituye la unidad base de la sociedad. Una familia estable constituye una muy buena base para la formación del capital humano, el recurso más valioso que poseen los países. A su vez, las estadísticas muestran que existe una relación directa entre familias poco estables y problemas sociales

¿Y en Chile? Parece que no hay estudios oficiales, pero no sería extraño ver que poco a poco los tiempos de calidad también se van reduciendo. Y la situación empeora cuando existen medidas que en mayor o menor grado, directa o indirectamente, incentivan o desincentivan ciertos comportamientos en la población, que apuntan a no fortalecer a la familia. Así, es interesante notar que en Chile, en el año 2007, el 62% de los niños nació fuera del matrimonio, superando por varios puntos porcentuales al 33% registrado en Estados Unidos; la tasa de natalidad cae permanentemente, envejeciendo lentamente el país; y se posterga el matrimonio y la tenencia de hijos en un hogar con cada vez menos miembros.

miércoles, 28 de mayo de 2008

El lado derecho del balance


Una estadística que no debiera pasar desapercibida: el 87% de las quiebras registradas entre los años 2000 y 2006 en Chile correspondieron a microempresas y Pymes; el 13% restante fueron grandes empresas.

La cifra anterior desde el punto de vista “matemático” no tiene gran sorpresa. De hecho, debiera necesariamente darse dicha situación, porque el universo de las Pymes es muy superior al universo de las grandes empresas, por lo que un porcentaje de error “estable” (léase quiebra) en ambos grupos tiene asociado montos absolutos totalmente distintos, siendo éstos bastante mayores en las primeras. Con todo, tal exceso podría estar sobrevalorado.

El problema parece que no está en el lado izquierdo del balance. Incluso resultaría “sano” para una economía dejar que las empresas con una mala administración de sus activos hagan los reajustes necesarios o cierren definitivamente. El lado derecho del balance -los pasivos- bien podría generar alguna distorsión en perjuicio de las pequeñas empresas.

Si asumimos que el VAN de las empresas (grandes y pequeñas) sigue una distribución normal, la línea que separa el éxito del fracaso viene determinada por el costo de capital promedio ponderado de cada empresa, que difiere más allá del riesgo asociado, y llega a ser muy superior para una Pyme. Este acceso desigual al financiamiento hace que en la práctica una empresa pequeña sólo tenga que golpear las puertas de los bancos, aceptando tasas cercanas a las de un crédito de consumo, mientras que una grande bien puede obtener un crédito local o en el exterior, a tasas ultra competitivas, logrando su estructura de capital óptima –de mínimo costo- entre deuda bancaria, bonos y acciones. ¿Cuántos proyectos de grandes empresas tendrían VAN negativo, que incluso harían tambalear su continuidad, si fueran evaluados a la tasa de costo de capital de una Pyme, aún corregida por riesgo?

En lo referente a las quiebras, las medidas de la Superintendencia apuntan a inyectar mayor agilidad a tal proceso. Atacan los efectos; no abordan directamente la causa que provocó la quiebra.

lunes, 26 de mayo de 2008

¿Y la rentabilidad social?


Según una encuesta, lo mejor del discurso presidencial del 21 de mayo fue el anuncio de las becas financiadas con un futuro Fondo Bicentenario de Capital Humano, al cual se destinarán USD 6.000 millones invertidos en el extranjero. Esto permitirá que los chilenos que se perfeccionan en el exterior pasen de 500 a 2.500 becados en sólo dos años. Y la cifra se elevará a 6.500 al año 2012. El “aplausómetro” indicó la segunda ovación más larga de la mañana.

Pero dado que los recursos son siempre escasos y su uso debiera ser eficiente, especialmente cuando se trata de dinero de todos los chilenos, es útil preguntarse qué se quiere conseguir con esta inversión. La pregunta resulta interesante si la pauta apunta a ordenar los proyectos según su rentabilidad social.

Las dos principales herramientas para ascender en la escala social son el empleo (derivado principalmente por un mayor crecimiento económico) y, en un plazo mayor, la educación. Según la encuesta Casen 2006, el ingreso promedio mensual de una persona con enseñanza media completa es de $245.000. Si estudia 4 y 5 años más, éste se duplica y llega a $800.000, respectivamente. Por lo tanto, la focalización del gasto es esencial para que de manera autónoma, y no vía subsidios del Estado, en el mediano plazo los más pobres dejen de serlo. Sin una ayuda extra se hace extremadamente difícil romper el círculo vicioso de la pobreza.

Si bien también existen programas para la educación superior (tal como el anuncio de que en 2009 se ofrecerán 35.000 becas para estudios técnicos superiores, orientadas al 60% más pobre de la población), las cifras envueltas dan para pensar. Si consideramos que una carrera técnica de 3 ó 4 años y una carrera universitaria de 5 ó 6 años tienen un costo anual en torno a $820.000 y $1.500.000, respectivamente, una beca de postgrado del Mideplan equivaldría a unas 8 carreras técnicas o a 3 carreras universitarias completas; una beca Conicyt para magíster equivaldría a por lo menos unas 12 carreras técnicas o a 5 carreras universitarias completas; y una beca Conicyt para doctorado equivaldría a por lo menos unas 25 carreras técnicas o a 9 carreras universitarias completas.

Por supuesto que tampoco se quiere decir que no existan ayudas para perfeccionarse en el exterior. El punto es válido cuando muchas de estas becas no se la ganan alumnos top, el destino no es a universidades top y/o las áreas de perfeccionamiento son tal que prácticamente el único beneficiado es la persona capacitada. A modo de ejemplo, ¿cuál es la rentabilidad social de una beca para estudiar filosofía versus ingeniería? De 300 becas Mideplan entregadas el año pasado, 12 fueron a ingeniería y tecnología, mientras que 48 a humanidades. Incluso más, ¿deben ser necesariamente becas a estas personas que van a formar parte (o ya son) del decil más rico? Más eficiente sería en muchos de estos casos dar financiamiento a la inversión en capital humano, con los años de gracia respectivos, y pagaderos, por ejemplo, dentro de la declaración anual de renta, a fin de disminuir el riesgo del crédito.

Resulta paradójico que a un gobierno que dice tener alta sensibilidad social parece que se le olvida utilizar la principal herramienta para priorizar sus inversiones.

miércoles, 21 de mayo de 2008

La ganancia de una pérdida


21 de mayo de 1879. La Esmeralda logró resistir por más de tres horas el ataque del poderoso Huáscar. Tras recibir el tercer espolonazo, la suerte de la nave chilena ya estaba decidida. Digno de elogio para una corbeta de madera de sólo 200 caballos de fuerza que había sido botada en 1854.

Al iniciar el combate, la tripulación de la Esmeralda era de 198 hombres. Al finalizar habían muerto 141. Se dice que la cubierta de la nave presentaba el aspecto de un matadero y la sangre formaba charcos que se mecían con los vaivenes de las olas.

Es necesario reconocer que ciertos personajes históricos tomaron un papel clave en el desarrollo de algunos acontecimientos que indiscutiblemente pusieron un punto de viraje en el destino del país. En el caso específico del 21 de mayo, la ganancia inmaterial que trajo la pérdida material y de vidas humanas en dicha batalla se recuerda hasta el presente. Incluso algunos autores han señalado que paradójicamente dicha derrota definió la guerra del Pacífico, producto de su potente efecto motivacional.

Parece que la religión del nacionalismo demanda comprar con sangre de sus “santos” la valentía, lealtad, honor, disciplina y coraje. Santos que, para el bando contrario, a veces llegan a ser “demonios”, pero que de ninguna manera existirían para un ciudadano mundial. Al final, ¿qué es mejor, vivir (y morir) para la humanidad, o morir por un país?

jueves, 15 de mayo de 2008

¿Y la unidad económica afectada?


Se han anunciado una serie de medidas de ayuda concreta a los desafortunados habitantes de Chaitén y sus alrededores, las que van principalmente desde un bono de $500.000 por familia, asignaciones familiares, becas, bonos por la ganadería dañada, hasta ahora último un fondo adicional para pagar el mes de garantía de los arriendos interinos.

Dicha ayuda sin duda que se agradece, pero claramente resulta insuficiente: ¿qué va a pasar en tres meses más, cuando esos dineros sean gastados por completo? Lo más importante (y preocupante) es que hasta ahora parece que no se apunta en forma directa a reponer una unidad económica completa que se vio afectada significativamente, si no prácticamente destruida en el corto plazo.

Sólo a modo de ejemplo para tener cifras de referencia. Supongamos que se debiera reconstruir el pueblo completo para las 4.000 personas afectadas, probablemente en otro lugar cercano. Si asumimos una densidad de unos 50 habitantes por hectárea (menor que la de Santiago), habría que construir unas 80 hectáreas (¿un desarrollo habitacional “grande” en Santiago?). El costo de macro y microurbanización (unos 0,5 UF/M2, que incluyen básicamente calles, alcantarillado y electricidad) sería de USD 17 millones. Agreguemos ahora las casas: mil viviendas a un costo unitario para el Minvu de $15 millones sumarían unos USD32 millones. Es decir, en total, con USD 49 millones se repone la unidad básica económica.

Ciertamente que las cifras se pueden revisar, pero lo anterior constituiría un buen punto inicial para una discusión seria sobre la solución de fondo. Tampoco es necesario que sea el Estado el que deba hacer lo anterior. Se puede seguir el ejemplo de Estados Unidos con que dio un subsidio a las familias de New Orleans para que ellas decidieran donde ubicarse.

El punto es que estamos hablando de mucho más dinero del que ahora se ha puesto sobre la mesa. ¿Resulta muy descabellado el plan anterior? No tanto, si consideramos que los USD 30.000 millones que el Estado posee en el exterior, al 3%, generarían unos USD 900 millones al año. La TIR del “proyecto Chaitén” es mucho mayor.

Las emergencias no se prevén. Que no pase lo mismo con las soluciones.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Sin mirar atrás



Es muy lamentable la situación por la que están pasando los habitantes de Chaitén y sus alrededores, unas cuatro mil personas en total. La localidad está prácticamente evacuada.

Sin duda que no es una decisión fácil dejar todas sus pertenencias y fuentes de ingresos. ¿Qué pasaría si una ciudad como Santiago se viera enfrentada una situación de emergencia similar? Probablemente el apego a las cosas materiales haría que muchos no evaluaran en forma prudente los riesgos, similar a lo ocurrido en 1902 en la hermosa isla de Martinica, donde la gente no hizo caso a las advertencias de la montaña Pelada, llegando incluso a asegurar que el peligro no era tal.

El Estado hasta ahora ha reaccionado bien en las medidas iniciales para enfrentar esta emergencia. Pero también debe demostrar que la abultada billetera de Hacienda es flexible y es capaz de afrontar una situación fuera de todo presupuesto, aunque ello implique algún desbalance menor en los flujos de corto plazo, si es necesario el ingreso de divisas al país. La rentabilidad social de esos dineros gastados en la gente que partió sin mirar atrás es altísima.

martes, 22 de abril de 2008

¿Gasto fiscal para apuntalar el tipo de cambio?


Ya fue el turno del Central para fortalecer al dólar; ahora es el de Hacienda. Esta es la idea que se comenta por parte de algunos economistas. En concreto, se plantea que un control sobre el gasto fiscal, por ejemplo, invirtiendo afuera sus recursos, permitiría dar una holgura suficiente en la demanda agregada para que el Banco Central pudiera incluso bajar la tasa de interés y por ese lado hacer subir el dólar.

Ya la cadena de pasos A implica B, B implica C y C implica D pudiera ser discutible más allá del papel, ya que el efecto final buscado claramente se “ensucia” con otros factores, tanto o más importantes. Yendo a un extremo, también podríamos decir que el dólar se ve afectado por la cantidad de días hábiles que tiene un mes, si el R2 así lo sugiere.

Pero aún cuando lo anterior sea verdadero, esto es, que la teoría se vea reflejada efectivamente en la práctica, también es discutible si dentro del rol del gasto fiscal figura lo anterior. Una vez determinado el tamaño óptimo del Estado, ¿dónde se obtendría una mayor rentabilidad social de una inversión, dentro o fuera del país? La respuesta es casi para un test de un primer curso de economía.

No hay que ponerse nerviosos por el dólar. Solito va a buscar su equilibrio. Más allá de analizar su valor en función de cuantas divisas entran versus cuantas divisas salen -útil sólo en el corto plazo- lo que importa es su variable real, la que debería seguir revaluándose con respecto al mundo desarrollado y devaluarse con respecto al mundo emergente. Efecto final algo incierto, aunque dada la ligación que existe entre Chile y los países del primer grupo, uno tendería a pensar que finalmente el peso se siga revaluando.

La contabilidad influye hasta cierto grado en los estados financieros de una compañía, lo que vale son los fundamentos.

lunes, 21 de abril de 2008

Un litro de trigo por un denario


El alza en los precios de los alimentos se ha convertido en un silencioso problema. Bienes como el arroz –parte fundamental de la dieta de casi la mitad de la población mundial-, trigo, maíz, leche y otros básicos han marcado niveles sin precedentes, que ni siquiera se han visto en tiempos de guerra.

Entre las causas, se da la paradójica situación que el mayor nivel de bienestar promedio hace que más gente que nunca pueda comer más y mejor, aumentando fuertemente la demanda. La oferta, por otro lado, tiene una capacidad de respuesta más lenta. Además, el cambio climático ha afectado negativamente las cosechas. Y para agravar el tema, los nuevos usos del maíz hacen que sea más rentable dedicarse a los biocombustibles.

¿No está funcionando el mercado? Si bien es correcto que la escasez de un bien se refleje en su precio, también existen distorsiones importantes por parte de muchos países que mal administran una producción de alimentos global que puede satisfacer con creces a todos los habitantes del planeta. “La agricultura está ahora en un limbo. El mundo de los precios baratos de comida ha pasado”, plantea The Economist…a pesar de que las mejoras tecnológicas puedan ayudar en la productividad.

En el siglo 1 D.C., la ración de comida para un soldado era un litro de trigo; tres litros de cebada -un alimento de menor calidad- serviría para alimentar malamente a una familia pequeña. Uno de los cuatro jinetes dice: “un litro de trigo por un denario, y tres litros de cebada por un denario”. Un denario era el salario de un día completo.

Según Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial, “en Bangladesh un paquete de arroz de dos kilos cuesta la mitad del ingreso diario de una familia pobre”. En Chile, el 44% del ingreso de los hogares más pobres se destina a alimentación.


¿La solución? No es tan clara para algunos. Como la fotografía del inicio, para muchos es sólo un cuadro negro.

jueves, 10 de abril de 2008

Cuidado con los rankings


Según un reporte del FMI, Chile es la economía con el mayor PIB per cápita de la región. Ajustado por paridad de poder de compra (PPP), nuestro país registraría USD14.673 per cápita, superando a Argentina, Brasil y México, otros grandes del continente. Las proyecciones de esta institución muestran que Chile será el líder de la tabla sudamericana durante los próximos años.

Además, en el año 2013 Chile alcanzaría la meta de los USD20.000 per cápita, entrando al club de los países desarrollados. Pero para que dicha meta se materialice, es importante tener claro cuáles son los mejores modelos a seguir (léase países), los que muchas veces son tomados por las autoridades como verdaderos íconos de los cuales se pueden aprender valiosas experiencias y visiones distintas a aplicar (o experimentar) en Chile. Y aquí es donde los rankings podrían ser “engañosos”. Por ejemplo, el mismo informe citado anteriormente muestra que los cinco primeros lugares son Qatar (USD84.833), Luxemburgo (USD83.456), Noruega (USD55.452), Malta (USD55.120) y Singapur (USD51.829). Más atrás los sigue Estados Unidos, con USD46.451.

Pero antes de hablar de “el modelo” de Qatar, de Luxemburgo u otro que la imaginación nos diga, consideremos que la población en los mismos países es muy pequeña (Noruega y Singapur tienen poco más de 4 millones de habitantes; el resto de los países tiene menos de 1 millón de habitantes cada uno). No hay ningún país con un mejor PIB per cápita que Estados Unidos y que posea más de 10 millones de habitantes. Esto es precisamente lo destacable de la nación americana, que logre un tan elevado nivel de bienestar promedio para sus más de 300 millones de habitantes. Un modelo ultra probado. No hay para qué inventar la rueda nuevamente.

Finalmente, una reflexión: la revaluación de la moneda estaría estrechamente ligada al avance de Chile al mundo desarrollado, no sólo por su efecto matemático en el denominador.

lunes, 7 de abril de 2008

¿Quiénes son más "felices"?


Un artículo publicado recientemente en The Economist habla sobre la felicidad. Y aunque varios libros han escrito sobre el tema, Artur Brook, un economista de la Universidad de Syracuse, muestra un punto de vista distinto y señala por qué los conservadores son más felices que los liberales. Él plantea que en el año 2004, el porcentaje de los que se declara “muy feliz” es considerablemente mayor en los estadounidenses que se autoclasificaban como “muy conservadores” o “conservadores" que en los que autoclasificaban como “liberales” o “muy liberales” (44% versus 25%). Las estadísticas muestran que los conservadores han sido permanentemente más felices que los liberales en los últimos 35 años.

Pero lo anterior no se debe necesariamente a que los conservadores son más ricos. Brook cree que hay tres factores distintivos en los conservadores: éstos registran el doble tanto de gente casada, de gente religiosa, y de gente que tiene niños. Además, ellos tienden a creer que el éxito depende de trabajar duro y respetar las reglas, son más optimistas y sienten que el control de sus vidas depende básicamente de ellos mismos. Los liberales, en cambio, son más pesimistas y más quejumbrosos del sistema económico, sintiéndose víctimas de las fuerzas económicas y sociales.

Probablemente los factores anteriores no se pueden extrapolar directamente a nuestro país, pero también resulta razonable asociarlos en cierta medida a la “felicidad” (o mejor dicho, bienestar) de la sociedad, y las medidas que en mayor o menor grado, directa o indirectamente, incentivan o desincentivan ciertos comportamientos en la población. Así, es interesante notar que en Chile, en el año 2007, el 62% de los niños nació fuera del matrimonio, superando por varios puntos porcentuales al 33% registrado en Estados Unidos; la tasa de natalidad cae permanentemente, envejeciendo lentamente el país; y se posterga el matrimonio y la tenencia de hijos en un hogar con cada vez menos miembros.

Las estadísticas muestran que existe una relación directa entre familias poco estables y problemas sociales. Una familia estable constituye una muy buena base para la formación del capital humano, el recurso más valioso que poseen los países. Premisa básica, pero que a veces se olvida.

jueves, 27 de marzo de 2008

Precio de futuros como pronósticos


En el mercado de futuros de cobre se ha dado una situación que técnicamente recibe el nombre de backwardation, esto es, que el precio forward o del futuro a un plazo determinado es menor que el precio spot (hoy).

Se ha planteado que los hedge funds han manipulado el mercado para controlar el precio del cobre, llegando incluso a “esconder” cientos de miles de toneladas para crear una falsa escasez del commodity, lo que justificaría su alto precio actual. Este gran componente especulativo hace anticipar un gran reventón de la supuesta burbuja existente, llevando algunos a pronosticar un precio del cobre por debajo de 1 USD /libra, cercano a su costo marginal.

Pero la situación de backwardation no es nueva ni única. Por ejemplo, el año pasado se vio exactamente lo mismo con los precios futuros del trigo, los que no sólo eran menores al precio spot, sino que entre ellos disminuían a medida que el plazo se extendía. Esta escasez estaba estrechamente relacionada con las variables que afectan al mercado del trigo y maíz en los distintos períodos de cosecha.

Conviene destacar que en bienes destinados principalmente a producción, como el cobre y el trigo, la diferencia entre precios de futuros nos entrega información acerca de los costos de almacenaje entre dichos períodos, por lo tanto, la presencia de backwardation supone una discusión teórica interesante: existiría un beneficio por conveniencia (convenience yield) porque los agentes piensan que se obtienen beneficios en la tenencia del bien, que no los entrega el contrato de futuro.

Así, la situación observada en el mercado del cobre bien podría estar asociada precisamente a un escenario de escasez real, no ficticia, de magnitud tal que cuyo beneficio por conveniencia supera los costos de almacenamiento y financieros. Y en el evento de que existieran los inventarios escondidos por ahí (¿150.000 toneladas al mes?), el voraz apetito de China e India podría absorber en no mucho tiempo cualquier exceso de stock, con un efecto en el precio, por cierto, pero probablemente “acotado”.

Finalmente, un error común es tomar el precio de los futuros como pronósticos. Cuidado: la diferencia spot-futuro sólo nos entrega información sobre los costos de almacenaje y financiero, y de su beneficio por conveniencia (en caso de existir). Cualquier información nueva en el mercado hace cambiar tanto el precio spot como el precio futuro. Esta advertencia se da en cualquier curso básico de derivados financieros.

martes, 25 de marzo de 2008

¿Burbuja en el precio de los commodities?


Seguramente con alta probabilidad todos los economistas concordarán que el Banco Central es una de las instituciones del país que maneja la información más “valiosa” de la realidad económica, nacional y externa, tanto de terceros como de elaboración propia. Un porcentaje no menor incluso la ubicaría en el primer lugar.

Revisando algunos de los informes de Política Monetaria, vemos que en enero del año 2006, por ejemplo, la estimación del precio del cobre para el año 2007 era de 1,40 USD/libra. En la medida que nueva información se hacía disponible, las proyecciones para el año 2007 fueron paulatinamente corregidas alza: a 2,25 USD/libra en mayo 2006; a 2,75 USD/libra en septiembre 2006; a 2,90 USD/libra en mayo 2007 y a 3,10 USD/libra estando ya en septiembre del año 2007. El cobre tuvo un precio promedio efectivo de 3,24 USD/libra el año pasado, 2,3 veces más de lo proyectado a inicios del año anterior.

Considerando que a veces resulta extremadamente difícil proyectar una variable clave de la economía, especialmente en un escenario dinámico, conviene pensar en ciertos fundamentos, los que casi por definición suelen permanecer en el tiempo.

Aunque Estados Unidos se encuentre con problemas, destacan países grandes como China e India, que concentran el 37% de la población mundial y cuyo crecimiento no se detiene, o por lo menos no tiene un techo tan evidente. Durante el año 2004, el consumo de cobre de China representó un 20% del consumo mundial. Su consumo promedio per cápita fue de sólo 2,5 kg/habitante. Está todavía muy por debajo del promedio de países industrializados, muchos de los cuales superan los 8 kg/habitante. Pero llama la atención que un país equivalente, India, haya consumido sólo el 2% del consumo mundial de cobre en el mismo período, con un promedio de 300 gramos por habitante.

Claramente no hay un equilibrio o proporcionalidad entre estos dos países, ¿se imagina el efecto que produciría en el mercado del cobre, cuya oferta demora en reaccionar, cuando la India empiece a crecer de verdad? ¿O cuando ambos países se acerquen a un tercio de las cifras de autos, casas, urbanización e infraestructura en general per cápita que poseen los países más avanzados? Sólo un par de datos más: una casa en Estados Unidos tiene en promedio 200 kilos de cobre en diferentes formas; un auto tiene 50 kilos de cobre.

Hoy se habla de burbuja en el precio de los commodities. Sea esto efectivo o no en el estricto rigor de la frase, el componente especulativo de la burbuja no debiera nublar el análisis del mercado de los commodities, y en especial del cobre, cuyos inventarios permanentemente se encuentran en niveles muy bajos. Da la impresión de que el precio del cobre perfectamente podría seguir subiendo o por lo menos mantenerse en los niveles actuales durante un largo tiempo.

En el reciente Ipom de enero 2008 el Banco Central proyectó un precio del cobre de 2,95 USD/libra y de 2,50 USD/libra para este y el próximo año, respectivamente. Hoy se transa a 3,73 USD/libra. ¿Nuevas correcciones al alza?

jueves, 20 de marzo de 2008

Ojos y oídos unidos


Últimamente el discurso oficial de la mayoría de los economistas, autoridades y agentes del mercado es que el valor del dólar es preocupante y que habría que actuar en consecuencia para acelerar el crecimiento del país. Incluso, la postura del Banco Central ha sido la de no descartar una intervención si se estima que el valor de la divisa no se condice con sus fundamentos. Como éste aun no ha intervenido, implícitamente estaría reconociendo que los fundamentos avalan dicho precio, particularmente en su variable real. Pero parece que decir lo anterior en forma más clara y directa es políticamente incorrecto, en un escenario donde casi todas las voces apuntan en sentido lo contrario.

Un antiguo libro que trata asuntos militares dice: “las palabras no son escuchadas, para eso se hacen los símbolos y los tambores. Las banderas y los estandartes se hacen a causa de la ausencia de visibilidad”. Unificar los ojos y los oídos de los soldados significa hacer que miren y escuchen al unísono, de manera que no caigan en la confusión y el desorden. Buen consejo militar, pero en la coyuntura económica bien se podría dar que “en el país de los ciegos, el tuerto es rey”.

martes, 4 de marzo de 2008

El Arte de la Guerra


Las últimas turbulencias en el barrio latinoamericano protagonizadas por Colombia, Venezuela y Ecuador dan pie para una serie de análisis que buscan explicar, justificar, inculpar o anticiparse a posibles desenlaces, dentro de los cuales, en un extremo, podríamos considerar algún conflicto bélico.

Pero tal como lo plantea Sun Tzu, “todo arte de la guerra se basa en el engaño, porque el supremo arte de la guerra es someter al enemigo sin la necesidad de luchar”. En ese sentido, las señales que cada participante entrega cumplen un papel importante. Y ciertamente que ya hemos visto varias: declaraciones de envío de tropas, cierre de fronteras, acusaciones a tribunales internacionales y rompimiento de relaciones, entre otras.

Según la teoría de juegos, la presente situación podría ser modelada en un juego de múltiples etapas en la que cada participante va decidiendo sus movimientos en función de lo que va haciendo el otro. Los distintos escenarios finales entregan los retornos respectivos a los distintos agentes. Particularmente en este caso, hasta ahora, la dificultad radicaría en evaluar tales retornos. Con todo, suponer que el escenario bélico tiene asociado solamente costos a las partes involucradas, monetarios y no monetarios, dada la inexistencia de un “premio” aparte del “honor”, parecería razonable, lo que llevaría a asignar una baja probabilidad a este evento.

Incluso aunque a veces la irracionalidad domine al hombre que toma las decisiones, el juego se puede ampliar y tornar más complejo con la entrada de nuevos participantes. Esto, sin duda, todo jugador inicial lo sabe.

Napoleón, Maquiavelo, Mao Tse Tung y otros personajes de la historia tenían claro lo que planteó Sun Tzu: “la mejor victoria es vencer sin combatir. Esta es la distinción entre el hombre prudente y el ignorante”, aunque no siempre lo lograron llevar a la práctica, conscientes o no de ello.

martes, 19 de febrero de 2008

¿Orgullo patrio?



Se dice que es el mejor de América Latina, que tiene destacables índices de eficiencia y que su fortaleza es equivalente a la de Austria, Alemania y Japón. Es nuestro sistema financiero. Orgullo patrio, sin duda.

Pero resulta paradójico que en tan loable mercado no sea posible comparar fácilmente dos productos, una premisa básica para que un mercado opere en forma competitiva. Así ocurre, por ejemplo, en los créditos de consumo, donde la existencia de variados costos asociados a una compra, en adición a la ya alta tasa de interés (la que muchas veces juega al borde de la tasa máxima convencional), impide saber inmediatamente el costo real para el cliente. Si esto es difícil, para qué hablar de comparar dos alternativas.

Particularmente en el caso de las tarjetas de crédito no bancarias, existen una serie de cobros adicionales que el cliente debe pagar, tales como comisiones por avances en efectivo, por compras en cuotas, por mantención de la tarjeta, etc. Un estudio independiente señala que al agregar los costos por transacción (es decir, costos directamente asignables a una compra), el rango de tasas puede ir entre un 40% y un 137% anual. Y si se agrega una proporción de los costos de mantención anuales, en función de la cantidad de compras que realice en el año, el cliente puede perfectamente llegar a pagar el doble del costo original en tan solo 12 meses. Si consideramos los créditos de consumo bancarios, la diferencia entre el monto del crédito y el monto líquido que recibe finalmente el cliente, significan varios puntos más en la tasa efectiva que éste paga. Increíble, pero cierto, en el mismo mercado tan galardonado.

No nos confundamos. Los cobros escapan a cualquier índice de riesgo que pudiera tener el cliente. De hecho, la contraparte, la alta rentabilidad sobre el patrimonio, que en sólo seis meses ya registraba un 14% (¡no anualizado!) en el caso de las tarjetas no bancarias, también refuerza el punto.

Por lo tanto, resulta urgente que, a la par de avanzar en medidas pro-competitividad, se disponga de un indicador básico de comparación que incluya todos los costos relevantes de un crédito y su costo de oportunidad. Este indicador es la tasa de interés efectiva (o financieramente, la TIR del cliente), equivalente al Annual Percentage Rate utilizado en Estados Unidos.

El año 2006 la SBIF se propuso fiscalizar a las tarjetas de crédito no bancarias. Esta es la mejor fiscalización que la SBIF puede hacer: un buen sistema de información al público, con un monitoreo periódico, no solo para ciertos períodos del año, como típicamente son las compras de marzo o fin de año.

El impacto no será menor: en Chile la cantidad de tarjetas de crédito no bancarias vigentes es de unos 21,5 millones, mientras que las tarjetas de crédito bancarias alcanzan los 5 millones. 8,3 millones de los plásticos no bancarios efectúan mensualmente 19,3 millones de transacciones. Estos mismos clientes estarían muy agradecidos de disponer de una guía que los ayude a decidir cuál crédito es más conveniente.

martes, 12 de febrero de 2008

Cuarenta años perdidos


Mientras el mundo en general avanza, África se queda atrás. Aislada de todo el mundo, su ingreso per cápita real hoy es casi el mismo que el de hace cuarenta años y la extrema pobreza se ha duplicado en los últimos 25 años, pasando de 164 millones en 1981 a 303 millones en la actualidad, la población completa de Estados Unidos.

Consideremos el caso de Nigeria. La edad media son 16 años, una de las más bajas del mundo, asociada a una esperanza de vida que no supera los 47 años. Una mujer tiene 7,19 hijos en promedio, la tasa de fertilidad más alta del mundo (sólo el 8,2% de las mujeres utiliza algún método moderno de control de natalidad), lugar que también se repite para embarazos de mujeres entre 15 y 19 años.

Menos de la mitad de la población relevante va al colegio, lo que trae como consecuencia directa que el 71% de la población adulta sea analfabeta. Y es el país con menos doctores en el mundo (como porcentaje de la población).

Corregido por paridad de poder de compra, el producto interno bruto de Nigeria es uno de los más bajos del mundo, con un índice de 2,7, mientras Estados Unidos tiene 100. El 40% de su economía depende de la agricultura.

¿La solución? Los expertos coinciden en estabilidad macroeconómica, apertura externa, competencia y solidez de las instituciones. Sí, entre más grande es el problema, parece que más general y obvia resulta la solución, la que a veces se confunde con los mismos efectos. Y el cómo sigue siendo el paso olvidado.