Dicho balance no debería ser sólo laboral. Tal como dijo Arthur Schopenhauer: “para el que no sabe a que puerto se dirige, no hay ningún viento favorable”, una vida sin metas es como un viaje sin rumbo. Esto podría resultar hasta obvio, porque todos en general nos movemos motivados por algo. El punto es qué tipo de metas nos motivan a actuar. Hay quienes viven exclusivamente tras fines materialistas, probablemente porque el concepto moderno de felicidad –según ciertos estudios– estaría relacionado con la posición relativa que una persona tiene en relación con sus pares. Lamentablemente, este tipo de metas produce un sentimiento de satisfacción (¿felicidad?) momentáneo. La clave está, entonces, en fijar la vista en las cosas “que no se ven”. Así, una buena sugerencia podría ser hacer una lista breve de puntos de cómo enriquecer nuestro ámbito personal, familiar y laboral este 2012, y luego agregarle submetas de corto plazo, de tal manera que el día a día no impida avanzar en las cosas que realmente valen la pena. Bienvenido 2012.
martes, 3 de enero de 2012
Alicia y el gato
Dicho balance no debería ser sólo laboral. Tal como dijo Arthur Schopenhauer: “para el que no sabe a que puerto se dirige, no hay ningún viento favorable”, una vida sin metas es como un viaje sin rumbo. Esto podría resultar hasta obvio, porque todos en general nos movemos motivados por algo. El punto es qué tipo de metas nos motivan a actuar. Hay quienes viven exclusivamente tras fines materialistas, probablemente porque el concepto moderno de felicidad –según ciertos estudios– estaría relacionado con la posición relativa que una persona tiene en relación con sus pares. Lamentablemente, este tipo de metas produce un sentimiento de satisfacción (¿felicidad?) momentáneo. La clave está, entonces, en fijar la vista en las cosas “que no se ven”. Así, una buena sugerencia podría ser hacer una lista breve de puntos de cómo enriquecer nuestro ámbito personal, familiar y laboral este 2012, y luego agregarle submetas de corto plazo, de tal manera que el día a día no impida avanzar en las cosas que realmente valen la pena. Bienvenido 2012.
lunes, 26 de diciembre de 2011
Revolución urbana sobre ruedas
Según el INE, a diciembre del año 2010 el parque de vehículos motorizados alcanzó a 3.229.446 unidades, de las cuales 2.965.062 corresponden a vehículos particulares. Esto tiene asociado una tasa de motorización de 173 autos por cada mil habitantes (o 5,7 personas por auto). Al cierre de este año, la tasa de motorización podría llegar a los 190 autos por cada 1.000 habitantes; en 1990, la cifra fue de 76 autos por cada 1.000 habts. Una plaga sobre ruedas, podría indicar una primera lectura. Si bien el ejemplo supremo está a la vista en Santiago, también esta realidad la podemos ver en varias ciudades de regiones, donde la congestión ha alargado los tiempos de viaje.
Pero lo anterior es reflejo de un país en crecimiento. En el caso de la demanda de automóviles, su elasticidad ingreso de largo plazo es cercana a 2. De hecho, la relación entre ingreso y motorización se establece en una línea de regresión que señala que, en promedio, por cada USD 1.000 adicionales de PIB per cápita, la tasa de motorización aumenta en 25,1 autos. La comparación internacional muestra que Chile, dado su actual PIB per cápita, hoy debería tener el doble de vehículos en circulación. Con todo, para fines de esta década Chile podría llegar al umbral del desarrollo prácticamente duplicando su parque automotriz actual. Como referencia, la tasa de motorización de las economías desarrolladas están por sobre los 550 autos por cada 1.000 habitantes.
Tres implicancias urbanas de lo anterior:
1) Transporte público. Sin duda que es vital contar con una red de transporte público que logre la mayor eficiencia entre los distintos modos. Pero creer que es posible frenar la plaga de los autos con mejorar el transporte público es una quimera. Recuerde que la mayor tasa de motorización se dará esencialmente en los actuales sectores de clase media y media-baja en Chile. Ergo, por muy eficiente que el transporte público llegue a ser, no podrá contrarrestar una elasticidad ingreso de demanda de autos igual a 2.
2) Infraestructura requerida. Seguramente el lector pensará que una ciudad como Santiago colapsaría con más autos (de hecho, ya es una ciudad con bastante congestión). Lo anterior sugiere que se requiere de más infraestructura, cuyo costo debiera ser pagado por quienes se benefician de ella. Si una persona está dispuesta a viajar en auto, es porque su beneficio es mayor que el costo. Plantear la eliminación de vías para desincentivar el trasporte privado es una paradoja. Y como tal, una paradoja no sirve para tomar decisiones de políticas públicas.
3) Efecto en el crecimiento de las ciudades. La evidencia internacional muestra que la predominancia del transporte privado ha orientado el desarrollo urbano en las ciudades que se han desarrollado en el siglo veinte. La ciudad crece siguiendo el suelo que se hace accesible gracias al transporte. La oferta de suelo periférico más barato (porque aumenta la competencia de suelos) permite crecimientos a densidades menores (disminuyendo, de paso, la congestión), con mejores espacios habitacionales y de equipamiento. Por otra parte, la mayor movilidad genera actividad económica, mejorando las oportunidades de empleo.
Esta es la revolución urbana sobre ruedas que se viene. La forma en que la autoridad aborde este problema debería apuntar a que el Plan Regulador Intercomunal de las distintas áreas urbanas incorpore la competencia de todos los suelos relevantes, licitación de ejes de transporte público, tarificación de vías estructurantes y una discusión del impuesto a combustible que considere la congestión y contaminación, principales externalidades negativas de vivir en una ciudad. Esta correcta solución, eficiente socialmente, determinará la calidad de vida de todos los ciudadanos.
martes, 29 de noviembre de 2011
¿Densificar Santiago?
En esencia, existen dos factores que determinan el crecimiento de la ciudad: el crecimiento de la población y el del ingreso. En ausencia de restricciones, la elasticidad poblacional es 1,37 (si la población se duplica, la superficie crece 137%) y la elasticidad ingreso es 0,5 (si el PIB per cápita se duplica, la superficie aumenta 50%). Existe una relación inversa entre PIB per cápita y densidad de las ciudades: todas las ciudades top del mundo muestran densidades bajas.
Contrario a lo que se podría pensar, Santiago es chico en relación a otras ciudades relevantes. En su informe de abril de 2011, http://www.demographia.com/ señala Santiago tiene 91.900 hectáreas y una densidad de 65 habitantes por hectárea, mientras que Nueva York es 12,3 veces más grande, Los Ángeles 6,3 veces, Paris 3,3 veces y Londres 1,8 veces. Y todas las ciudades anteriores poseen densidades considerablemente menores a la nuestra: 18, 24, 34 y 51 hab/ha, respectivamente. Es cierto que en estas ciudades puede haber sectores con densidades altas, pero éstas no son representativas. Cuidado, entonces, con los modelos a seguir.
¿Qué esperar en Chile? La vivienda es un bien con elasticidad ingreso mayor que 1. Luego, un aumento en el ingreso se traduce en mayor demanda de casas, mayores espacios y servicios urbanos. La transformación de Chile en país desarrollado tendrá un efecto en que las ciudades seguirán creciendo a densidades significativamente menores a las actuales. Aún más, no sólo es importante el aumento en el ingreso medio, sino también el cambio distributivo que ocurrirá a favor de los segmentos más pobres -el mayor porcentaje de la población que vive en barrios de alta densidad- que acelerará la expansión de la ciudad ya que quedarán viviendas obsoletas.
Nuestras ciudades duplicarían su tamaño en pocas décadas. Hablar de urbanismo es, por lo tanto, centrarse en las externalidades positivas y negativas de las ciudades, teniendo muy presente que esta revolución urbana no se puede frenar.
jueves, 3 de noviembre de 2011
Crédito Universal, ¿crédito de papel?
El propósito del crédito universal es permitir a un cliente comparar distintas alternativas de un crédito estándar. Cuando nació la idea, Andrés Velasco -ministro de Hacienda de aquel momento- lo comparó al helado de vainilla, señalando que aunque no todas las heladerías ofrecen los mismos sabores, el de vainilla siempre está.
El problema del crédito universal es que sólo permite hacer comparaciones superficiales entre dos instituciones de crédito, ya que, por tratarse de un producto estándar, por definición, no necesariamente se aplica a un cliente en particular. Nos podríamos encontrar en la paradójica situación de ver créditos universales que un porcentaje poco relevante de clientes efectivamente lo tienen, es decir, en la práctica, créditos que no existen… créditos de papel. De hecho, ya se ha planteado que como los niveles de riesgo de las personas son diferentes, un banco no podría estar obligado a entregar un crédito universal.
Hay que reconocer que el sistema es mejor con crédito universal que sin éste. Pero no es la herramienta perfecta para cumplir con su objetivo. ¿Se puede clavar un clavo con una piedra? En estricto rigor, sí, pero ¿por qué no usar un martillo?
En Estados Unidos e Inglaterra existe el APR (Annual Percentage Rate). Cada institución financiera está obligada a entregar la tasa final que paga el cliente, todos los gastos y comisiones incluidas. Un indicador simple, uniforme, claro y fácil de entender, que le permite a cualquier cliente -no universal- con su riesgo propio, comparar alternativas. Y por cierto, el APR no requiere de modelos sofisticados de cálculo y su normativa podría establecerse en menos palabras de las que tiene esta columna. En definitiva, muy fácil de implementar versus el crédito universal, a juzgar por las siguientes palabras de un gerente de banco: “Acá estamos todos aprendiendo, los reguladores, los parlamentarios, nosotros. Hay que darse un tiempo para ajustar los modelos”.
martes, 25 de octubre de 2011
Bienvenida mayor competencia en las AFP
Como marco general, me gustaría destacar lo positivo que resulta que haya nuevos integrantes en un mercado consolidado como el de los fondos de pensiones. En enero de 2010, AFP Modelo se adjudicó la licitación de cartera; su apuesta de cobrar un 25% menos que la industria ha sido exitosa: de acuerdo a declaraciones de la compañía, a julio de este año registrarían 180 mil cotizantes, superando los 172.569 que Planvital poseía a mayo 2011. El ministro de hacienda de aquel entonces, Andrés Velasco, estimó que la comisión de 1,14% de Modelo, inferior al 1,51% promedio ponderado del sistema, permitiría un ahorro de USD15 millones anuales para los nuevos entrantes al sistema en 24 meses. “Broche de oro a la reforma de pensiones”, señaló.
La estrategia de centrarse en comisiones más baratas es correcta, por a lo menos tres razones. Primero, la variable relevante para el cliente es la rentabilidad que sus fondos obtienen deducidas las comisiones pagadas. El impacto es significativo: en 30 años, el fondo C tuvo una rentabilidad real de 9,2% anual; deduciendo las comisiones, la rentabilidad real sería 6,1% anual, es decir, 1/3 de la rentabilidad informada por las AFP se fue en comisiones. Lamentablemente, después de 30 años los afiliados todavía no conocemos oficialmente nuestra rentabilidad final. Segundo, no se le puede ganar al mercado permanentemente en el tiempo, especialmente ahora, en un mundo en que la incertidumbre sobre el retorno de las inversiones (incluido el riesgo de no pago en la renta fija) está en discusión. ¿Cree Ud. que para los próximos 30 años las AFP logren replicar sus resultados? Es más, aquel 6,1% de rentabilidad final para el cotizante, sujeta a riesgo, es equivalente a un retorno menor sin riesgo. En equilibrio, este retorno menor sin riesgo no podría diferir mucho de un bono de un gobierno triple A. Tercero, dado que las AFP se mueven “en manada”, entonces, ¿por qué no mejor seguir al mercado en sus distintos fondos, pero diferenciarse en la comisión cobrada?
Probablemente veamos una nueva AFP en la próxima licitación de cartera. La estrategia es clara: las nuevas tecnologías permiten replicar el bien o servicio a un costo significativamente menor al de la función de producción obsoleta. Esto no es sólo teoría: las tres AFP que cotizan el bolsa –que concentran el 75% de participación según activos- tienen patrimonio contable (en millones de dólares) de 213, 374 y 559. ¿Cuánto cree Ud. que sería la inversión en crear una nueva? Una fracción de lo anterior, se lo aseguro. Dicho sea de paso, ojo con los valores en bolsa, cuyo promedio supera los USD1.000 millones.
Esta estrategia permite enviar una clara señal de precios de largo plazo, con un cotizante directamente beneficiado. Enhorabuena. ¡Bienvenida más competencia!
martes, 27 de septiembre de 2011
Curiosidades de la renta variable y retornos de las AFP
Tasa Máxima Convencional, la oportunidad perdida (parte II)
martes, 13 de septiembre de 2011
Tasa Máxima Convencional, la oportunidad perdida (parte I)
Recientemente se firmó el proyecto de ley que busca rebajar
El gobierno ha planteado, además, que estima que
Note que
Entonces, si el promedio del sistema es, por lo menos, sospechoso de ser poco competitivo, no lo usemos para fijar
De esta forma, no será una oportunidad perdida para obligar a todos los participantes del sistema financiero chileno, bancario y no bancario, a ajustarse a su equivalente competencia externa. Y al mismo tiempo serviría de entrenamiento para cuando efectivamente un Google o Facebook cree su división de servicios financieros y tengan que competir de verdad.
jueves, 14 de julio de 2011
Manual del buen analista bursátil sobre recomendaciones de acciones
Un buen analista, tendría clara la noción de equilibrios en sus estimaciones de flujos de caja, que típicamente incluyen
miércoles, 29 de junio de 2011
La delgada línea entre el negocio bancario y el retail financiero
lunes, 20 de junio de 2011
¿Banco de Chile compra La Polar?
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viernes, 17 de junio de 2011
Caso La Polar: no operar de apendicitis a un paciente enfermo de gripe
A raíz del escándalo de
Nadie pone en duda que en el más corto plazo
Antecedentes (todas las cifras en millones de dólares)
1) Activos (31/3) por 1.852m, de los cuales un 70,5% corresponden a deudores netos por tarjeta
2) Deudas (31/3) con bancos por 295m (91,5% de corto plazo), bonos por 547m (este año sólo debe pagar intereses) y otros por 261m. Patrimonio contable (similar al último patrimonio económico) de 748m. Ratio Deuda/Patrimonio de
3) Ingresos operacionales de 1.009m en 2009 y 1.153m en 2010. El año pasado, el 46% de dichos ingresos corresponden al negocio financiero.
4) Ebitda de 179m en 2009 y 148m en 2010, equivalente a un margen de 18% y 13%, respectivamente. La cobertura de gastos financieros (Ebitda/intereses de la deuda) fue 3,2 veces el 2009 y 3,1 veces el 2010.
Test de stress de Estructura del Balance
1) Supongamos que se reconoce una pérdida de cartera definitivamente incobrable por 425m (equivalentes al 48% de las provisiones extraordinarias que se deben realizar)[1]. El cuociente Deuda/Patrimonio pasaría a 3,4 veces. Se debería hacer un aumento de capital mínimo de 226m para cumplir el covenant de los bonos, equivalente al 41% de la compañía.
2) Supongamos que la pérdida de cartera definitivamente incobrable es 500m (equivalentes al 56% de las provisiones extraordinarias). El cuociente Deuda/Patrimonio pasaría a
Test de stress de Flujos
1) Supongamos que este año los ingresos derivados del retail caen un 25% y los ingresos derivados del negocio financiero caen un 30%. Esto implica que los ingresos operacionales caerían a 838m. Supongamos, además, que el margen Ebitda cae a 10% y que el Ebitda corresponde a flujo efectivo de caja: la compañía tendría 83,8m disponibles para pagar gastos financieros estimados de 45m. La cobertura de gastos financieros sería de 1,86 veces. No cumpliría el covenant de los bonos, pero no sería una tragedia. El foco de la empresa sería refinanciar la deuda bancaria de corto plazo (probablemente a una tasa más alta).
2) ¿Cuánto deberían caer los ingresos como máximo y aun así lograr pagar los gastos financieros? Si asuminos que el Ebitda corresponde a flujo efectivo de caja y que éste equivale al 10% de los ingresos operacionales, se requerirían alrededor de 45m, es decir, ingresos totales por 450m. Las ventas de este año deberían caer un 61% para no alcanzar a pagar los gastos financieros. ¿Qué probabilidad le asigna Ud. a este evento?
Diagnóstico:
Lo más probable es que
En este contexto, es importante destacar que un aumento de capital no iría destinado a financiar gastos operacionales, sino a fortalecer la estructura de un balance que, deteriorado por el ajuste de su cartera vencida, elevó sus índices de endeudamiento a niveles por sobre la media de la industria, pero manejables. Perfectamente un socio estratégico puede ver la situación actual como una opción viable para tomar el control de una compañía enfocada en un segmento socioeconómico de la población cuyo ingreso se va a ver fuertemente favorecido en los próximos años. La señal que se lanzaría al mercado sería positiva.
El directorio debió considerar desde el inicio que la compañía vale más viva que muerta, y haber actuado en consecuencia. La autoridad, al margen de este caso puntual, deberá evaluar la cuestión de fondo: ¿por qué se produjo este problema? Probablemente las respuestas apunten a la competencia global del sistema financiero chileno, a los conflictos de interés de directores y ejecutivos y a los sistemas de control.
[1] 425m es el monto máximo informado en Hecho Esencial del 14 de junio. Cabe destacar que con fecha 17 de junio se informa otro Hecho Esencial que señala que hay alrededor de USD1.000 millones en cartera con renegociaciones unilaterales y que habría que registrar una provisión adicional de unos USD 893 millones. En un plazo de a lo más 3 meses se tendría un cálculo sobre la recuperación económica de dicha cartera.

