miércoles, 6 de septiembre de 2023
Johnny Depp, Amber Heard y los directores de empresas chilenas
viernes, 16 de junio de 2023
Cuando la competencia funciona el revés (II)
La semana
pasada se publicó “Cuando la competencia
funciona el revés”, escrita por el colega François Meunier. Como no
coincido con lo planteado, me permito escribir esta columna ya que estimo que
hay errores conceptuales de los cuales se podrían derivar malas políticas
públicas.
En
síntesis, se señaló que a veces la competencia funciona al revés, porque puede
ocurrir que “cuanto más intensa es la competencia, más suben los costos y los
precios, y también los beneficios”. “¿Por qué una empresa como L’Oréal gasta
casi once veces más en publicidad que en investigación y desarrollo (I+D)?”,
planteó el escritor. Agregó que la “carrera armamentista” generada por la
publicidad para diferenciar sus productos se refleja en los precios: “Imaginemos
un mundo ficticio que pudiera prescindir de la publicidad: el precio del champú
podría venderse un tercio (32%) más barato. Si una normativa prohibiera que la
publicidad superara el 10% de las ventas, esto sería igual de eficaz para la
competencia e igual de eficaz para informar a los consumidores”. El ejemplo de L’Oréal
demostraría, a juicio del columnista, que “en determinadas configuraciones, la
competencia puede ser muy violenta sin que esto reduzca costos y precios”. Y se
hace un paralelo con las AFP, donde la gente “no es muy sensible a la
diferencia de planes” y “los costos comerciales son altos porque la competencia
está furiosa para quitarse clientes entre sí”.
El
principal error conceptual, desde mi punto de vista, es la confusión del
término “competencia”. La competencia desde el punto de vista del marketing no
es lo mismo que la competencia desde el punto de vista económico. Y para
políticas públicas y bienestar social, importa este último concepto.
Tener
mercados competitivos maximiza el bienestar social. Es una situación ideal y,
aunque poco probable en la realidad, las políticas públicas debieran enfocarse
en tratar de llegar a este ideal. Mientras más se aleje del mismo, mayor es la
pérdida para la sociedad en su conjunto. Y es precisamente en los mercados
imperfectos donde deben existir regulaciones apropiadas. He ahí un rol de las
políticas públicas. Entre otras cosas, en este ámbito las políticas públicas se
deben enfocar a que en los mercados no existan barreras de entrada o salida, incentivar
la entrada de nuevos oferentes, garantizar que exista información clara y
transparente, promover la destrucción creativa y corregir cualquier
externalidad negativa que dé lugar a “abusos”. Por cierto, todas estas empresas
funcionan con la idea de maximizar su beneficio dentro del rayado de cancha
permitido.
Así,
dentro del ámbito de acción de las políticas públicas será tener un diagnóstico
correcto de los mercados y abordar los monopolios, oligopolios, competencia
monopolística, monopsonio, oligopsonios, entre otros, en el entendido que su
actuar produce una pérdida social.
Ahora
bien, el concepto de competencia desde el punto de vista del marketing es otra
cosa. Entonces, es perfectamente factible encontrar mercados no competitivos desde
la visión de la economía y, al mismo tiempo, muy competitivos en términos de
marketing. En efecto, en la teoría económica de precios se tratan casos de
guerras de precios en mercados imperfectos, estrategias de líder y seguidor, donde,
ciertamente se llega a un equilibrio que es menos eficiente que el equilibrio
dado por un mercado de competencia perfecta. Así, por ejemplo, nuestro mercado
financiero bancario tiene características de oligopolio donde, sin duda, las
estrategias de marketing son bastante agresivas para captar clientes, pero
están lejos de ser competitivos desde el punto de vista económico. Las AFP,
también con estrategias agresivas de marketing, requieren de mayor competencia
ya que no presentan diferencias significativas en los retornos entre ellas, se
mueven en manada, no pueden pagar una rentabilidad más allá del riesgo asumido
y cobran caro para el servicio que entregan, por lo que requieren de una señal
de precios eficiente de largo plazo.
Entonces,
confundir los conceptos puede llevar a diagnósticos errados, como señalar que a
pesar de existir una competencia agresiva con gran publicidad (marketing), no
se obtienen los resultados deseados de precios más baratos, y con ello señalar
que la competencia (económica) funciona al revés. Y diagnósticos errados llevan
a políticas erradas.
¿Excesiva
publicidad en comparación con el gasto en I+D? Cuidado, podría llevar a
diagnósticos confusos. ¿Sugerir limitar el gasto excesivo en publicidad para
que los precios bajen? Cuidado. En los países comunistas la publicidad era
considerada una "desviación capitalista". Tras leer dicha columna
quizás alguien piense que sería bueno nombrar un ente estatal que fije lo que
se gasta en comercialización y publicidad. ¿Se cree que un gasto en I+D es
socialmente más productivo que un gasto en publicidad? ¿Se cree que una inversión
en "infraestructura" es mejor que un gasto "superfluo" en,
digamos, turismo? ¿Quién determina lo que es óptimo para la sociedad en cada
caso?
Si el
mercado del lujo es competitivo, los gastos en publicidad que tengan son el
óptimo social, no importando cuán "altos" le parezcan a una persona.
Ahora, si el mercado no es competitivo, debe tratarse como se tratan los
mercados no competitivos en general, con empresas reguladas, impuestos,
subsidios u otras herramientas, pero sin afectar partidas que a uno le
"parecen" elevadas.
Diagnósticos
errados, políticas erradas. Por la vía de la columna en comento se podría
peligrosamente llegar a un intervencionismo desatado que no tiene ninguna
justificación desde un punto de vista social.
Iván
Rojas B.
lunes, 5 de junio de 2023
COLUMNA NO PUBLICADA POR EL MOSTRADOR: FALABELLA y su karma
Falabella está
en crisis. A diciembre de 2022 registra más de US$1 billón en deudas
financieras de corto plazo, las cuales debe pagar/renovar para seguir viviendo.
En el mercado se comenta que debe pagar US$600 millones este año para no perder
su nota crediticia. ¿Cuál es el plan? Vender activos (se dice que podría
recaudar US$250 millones) más un necesario y considerable aumento de capital.
En esta columna expongo cual es el verdadero problema de Falabella y cuya
solución es más compleja que un aumento de capital.
¿Está
sobreendeudada Falabella? La respuesta es: depende. Hace 10 años, la deuda
financiera de Falabella era de US$4.173 millones (2012); en 2022, la deuda fue
US$5.429 millones. Pero en 2012 Falabella tuvo utilidades netas de US$853
millones; US$948 millones en 2013 y US$909 millones en 2017, previo a la
pandemia. El año 2021 tan malo no fue (utilidades de US$823 millones). Sin
embargo, en 2022 Falabella solo ganó US$155 millones. Entonces, tener una deuda
que es 35 veces las utilidades del año puede ser un problema serio, sobre todo
cuanto ésta se mantenía en torno a 5 veces.
¿Y por qué fue
tan trágico el año pasado? Falabella tuvo pérdidas en el negocio no financiero.
Consideremos Chile, que es donde tiene más desarrollada su estrategia integral
y que explica parte significativa de las utilidades del holding. En 2022 Chile aportó US$272 millones en utilidades (en
2012 aportó US$528 millones), y el negocio no financiero explicó el 58% de las
ganancias. Y en lo no financiero, el negocio inmobiliario y Sodimac aportaron
utilidades, mientras que las tiendas por departamento y supermercados tuvieron
pérdidas.
Aquí viene el
primer punto que quiero destacar. Si bien el 2022 no fue un año bueno para el retail en general, lo que ha ocurrido en
Falabella debe ser analizado con cuidado. Si bien en 2022 el segmento de
tiendas por departamento perdió plata, en los últimos años nunca ha sido
realmente importante en la generación de utilidades. En Chile, las tiendas por departamento
aportaron menos del 10% de las utilidades totales previo a la pandemia (8,9% en
2018; 7,4% en 2017). Por su parte, el segmento de supermercados no existe:
aporta menos del 3% de las utilidades totales previo a la pandemia (2,3% en
2018; 2,1% en 2017), y en 2022 perdió plata. En cambio, en los últimos 10 años
el negocio financiero no solo ha ido ganando protagonismo, sino que ha sido
esencial, convirtiéndose en la principal fuente de utilidades.
Falabella es y
ha sido desde hace a lo menos una década, un negocio financiero, que se apoya
en el retail para generar utilidades.
Es así y no al revés. En Chile, las utilidades del negocio financiero superan
con creces las utilidades de las tiendas por departamento. Ya en 2012 el
negocio financiero generaba utilidades 2,78 veces superiores a las generadas
por la tienda por departamento; previo a la pandemia 5,08 veces; y en 2021 fue
2,27 veces. Con pandemia, crisis e inflación, el negocio financiero ciertamente
se ve afectado, pero no le entran balas y sigue generando utilidades. En 2022 las utilidades del negocio financiero
superaron a las del negocio no financiero.
Si al análisis
anterior le quitamos el negocio inmobiliario, dejando solamente el negocio
financiero, Sodimac, tiendas por departamento y supermercado, las cifras
comparativas son aún más elocuentes. Dejo esta tarea para que se entretengan
los analistas. Revisen la nota 36 de la Memoria 2022, que está por allá en la
página 308 de la Memoria anual de Falabella… la página más importante de las
330 que tiene el libro.
A propósito de
la Memoria anual, la impresión (errónea) que uno se lleva al leer páginas y
páginas es que Falabella es una gran tienda por departamento con negocios
derivados. Dicha impresión errada se refuerza al ver la publicidad y leer los
análisis superficiales que se centran mucho en las ventas por metro cuadrado y
no tanto en la tasa de costo final que paga el cliente con tarjeta CMR.
La realidad es
que Falabella no gana mucha plata vendiendo zapatos, camisas ni televisores; y
mucho menos vendiendo abarrotes. Todo esto es accesorio para potenciar el real
negocio, el financiero. A Falabella le interesa que usted compre la camisa y
pague con su tarjeta CMR. Recuerdo que hace unos 10 años recibí un sorpresivo llamado
de un analista de un banco de inversión de Estados Unidos haciéndome preguntas
sobre el mismo análisis comentado en esta columna; con los datos a dicha fecha,
las conclusiones ya eran claras. Me llamó la atención lo que me dijo: que
ningún analista había hecho tal diagnóstico y que se centraban mucho en “las
ventas por metro cuadrado”, y que esa era la razón por la cual quería conversar
conmigo. Pues bien, lo que ha pasado en los últimos 10 años ha reforzado tal
diagnóstico.
La crisis de
Falabella no se soluciona (solamente) con un aumento de capital ni con cambios
en la presidencia. No se trata de abordar solo el lado derecho del balance. También,
el caso Falabella va más allá del management.
Se trata de un caso de economía, y específicamente de cómo una empresa ha
aprovechado las imperfecciones en el mercado del crédito para obtener rentas
anormales. Producto de la insuficiente información y competencia, escasa
regulación y control y analfabetismo financiero, Falabella ha logrado extraer
lo mejor de dos mundos: financiero y retail,
siendo éste último un apoyo al primero. Ha establecido un negocio de tiendas
por departamento y supermercado, con discretas utilidades o incluso pérdidas,
pero cuya presencia y alcance ha permitido ventas conjuntas y atadas, marcando
la pauta al resto del retail que
copia su estrategia y minimizando a los comerciantes que no disponen de medio
de pago propio. Y en el negocio financiero, coloca créditos a tasas de costo
final para el cliente (sumando todos los gastos, seguros, cobros
administrativos de mantención y comisiones) que la Tasa Máxima Convencional no
controla.
Y la banca
tradicional -que de partida no es competitiva- está incluso en clara desventaja.
El banco Chile y Santander no pueden vender camisas ni perfumes para enganchar créditos
caros.
¿Cuánto tiempo
más durarán estas imperfecciones de mercado? En la medida que Chile retome el
camino hacia el desarrollo y se corrijan los desequilibrios económicos, el “modelo”
cambie desde pro-empresa a pro-mercado, se minimice cada vez más la influencia
de grupos de interés en todos los ámbitos, la regulación sea más efectiva y
esté en línea con una sociedad que exige respuestas y acción, habrá cada vez
menos cabida para compañías que sustentan su estrategia de desarrollo en
imperfecciones de mercado. En el lenguaje coloquial, las imperfecciones de
mercado se llaman comúnmente abusos.
El futuro de
Falabella dependerá de cómo se adapte a este nuevo escenario que tarde o
temprano llegará con real competencia, innovación y destrucción creativa; en
definitiva, un escenario de equilibrio. Su historial no es bueno. No está
acostumbrada a competir de verdad, y me refiero a la competencia desde el punto
de vista económico y no del marketing (en esto último nos expertos). Falabella
se ha hecho adicta a las rentas anormales provenientes de un desequilibrado
negocio financiero… depende cada vez más de ellas para sobrevivir. Y lo que la
hizo grande, quizás sea la causa de su lenta decadencia.
Los fondos
buitres del mercado siguen apostando con sus ventas cortas a que las acciones
de Falabella van a seguir cayendo. Mi
apuesta es que Falabella ya alcanzó su máxima grandeza. Su modelo de negocio
depende de un desequilibrio y se está agotando. Venderá todos los negocios
accesorios y terminará siendo absorbida por un google bank. El nuevo precio de la acción deberá ser coherente con
este nuevo equilibrio.
Iván Rojas B.
viernes, 2 de junio de 2023
Caso Australis… huele a pescado podrido, ¿y algo más?
https://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/columnas/2023/05/20/caso-australis-huele-a-pescado-podrido-y-algo-mas/
El caso Australis es interesante de analizar en lo
que ocurrió y en lo que actualmente es el foco de atención. En esta columna
expongo una hipótesis; hay algo que no (me) cuadra en todo esto.
Cuenta la leyenda que el empresario chileno Isidoro
Quiroga vendió a los chinos la compañía salmonera Australis en US$ 921 millones, y en ese proceso, la versión china alega que en
el due diligence y a
la hora de negociar la compraventa se les ocultaron graves problemas
de sobreproducción de salmón, con el fin de alcanzar un precio más alto, y dicen ser
víctimas de una estafa. Los chinos piden deshacer la venta y que se les
devuelva lo pagado más US$ 300 millones en daños. Señalan que la sobreproducción
sistemática fue para justificar los múltiplos de valorización de la compañía
que terminaron pagando; sin sobreproducción –dicen-, la empresa valdría la
mitad de lo que se pagó.
La versión chilena del
cuento dice que los chinos estaban al tanto de dicha “iregularidad”, la cual
habría sido informada en informes y correos electrónicos que señalarían que los
controladores chinos estaban al tanto de los problemas y que fueron informados
expresamente de los casos de sobreproducción. Incluso más, dicen que los chinos
ordenaron expresamente a la administración local mantener e incluso aumentar
los niveles de producción.
¿Cuento chino o cuento
chileno? Bueno, serán los tribunales de justicia los que determinen si los
chinos sabían o no sabían la situación irregular de sobreproducción de
Australis. Mientras tanto, el taxímetro de los abogados corre con fuerza.
A todo lo anterior,
agréguese el lobby reservado ante el
ministro Marcel, por ambos lados. En el caso de los chinos, presionando a
Marcel, además, con que ellos son también los principales importadores de fruta
chilena y China es el principal destino de las exportaciones de nuestro país.
Lo que me motiva a escribir
esta columna es que resulta curioso que el tema se centre en si los chinos sabían
o no sabían de esta ilegalidad, y no en la ilegalidad en sí, ni en sus aristas.
Y es que estamos hablando de una sobreproducción no de un 10% o un 15%, ¡sino
de 50% en varios años! El potencial de cosecha de los 47 sitios de Australis
era de 117.000 toneladas por año, mientras que la cosecha autorizada era de tan
solo 72.000 toneladas por año. La pregunta que debería centrar la discusión es:
¿nadie se dio cuenta? Qué raro.
A la empresa nunca “la
pillaron” realmente; se autodenunció por las infracciones, y enfrenta multas de
la Superintendencia del Medio Ambiente por más de US$ 70 millones. O sea, estamos
hablando que se pudieron producir, transportar y exportar decenas de miles de
toneladas en exceso (y millones y millones de dólares de diferencia) y nadie vio
nada, nadie dijo nada, nadie supo nada. Ni aduanas, ni el SII, ni la CMF
(Australis es una empresa que se transaba en bolsa), ni los auditores, ni
analistas, ni las estadísticas de comercio exterior llamaron la atención… qué
raro. Ni el p*q en los análisis llamó la atención. Pasó piola.
Entonces esto huele mal, muy
mal. ¿Cómo se “esconde” una sobreproducción de esa cuantía? Camiones,
containers, facturas, … no es fácil esconder, o equivalente decir, no es tan
difícil buscar y encontrar. Entonces, la hipótesis es: ¿No estaremos en
presencia de un caso de corrupción? Vale la pena al menos investigar, mucho más
allá de aclarar si los chinos sabían o no sabían esta denominada eufemísticamente
“contingencia por exceso de producción”.
¿Por qué pasó esto? ¿Dónde
están las autoridades? Sorprende que el escándalo no sea el verdadero
escándalo; sorprende que no se hable tanto en la prensa; sorprende que haya
pasado piola. Si se comprueba o sale
a la luz que el olor a podrido viene de corrupción en distintos niveles, el
caso Australis no solo dejaría al desnudo debilidades regulatorias de la
institucionalidad local y un daño a la imagen de Chile, sino que pasaría a
estar en la lista negra en la que figuran otros emblemáticos casos que han
socavado el núcleo de la institucionalidad y han generado cuantiosa pérdida
social, al demostrar que es posible conseguir una ventaja ilegítima, secreta y
privada, contraria a lo que sería la realización de
prácticas transparentes.
Iván Rojas B.
miércoles, 12 de abril de 2023
Apostando en el casino la plata de los pensionados
https://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/columnas/2023/04/11/apostando-en-el-casino-la-plata-de-los-pensionados/
La investigación
de la FNE a Enjoy, Dreams y otros por colusión en los casinos sigue avanzando. En
agosto 2022 la PDI incautó computadoras y documentos tras allanar las casas de
tres ejecutivos, dentro de los cuales está Henry Comber, actual presidente de
Enjoy, y Jaime Wilhelm, CEO de Dreams. Recientemente ha salido a la luz la
existencia de un grupo de WhatsApp entre los ejecutivos, el cual fue aclarado
-por parte de Enjoy- que era para “discusión de materias gremiales”.
De ser comprobada
una colusión, sería de la más alta gravedad, y puede traer efectos colaterales en
el extranjero (recordemos que, en el contexto de la reorganización judicial de
Enjoy, y en relación a los bonos internacionales, éstos fueron repactados y se
emitieron nuevos bonos en 2020, con vencimiento en 2027).
Sin
embargo, existe una arista que nadie ha comentado hasta ahora y que puede ser
incluso más grave, al afectar a todos los chilenos: haber apostado en el casino
la plata que respalda las pensiones.
Literal. Y
tiene que ver con Euroamérica, controlador de Enjoy.
El holding Euroamérica está compuesto por
Euroamérica S.A. (matriz) y filiales. Euroamérica Compañía de Seguros de Vida
es la principal filial, explica una parte considerable del patrimonio del holding y es proveedora de importantes
dividendos a la matriz. Otra filial, menor a la anterior, es Euroamérica Corredores
de Bolsa. A diciembre 2020, del holding Euroamérica, solo Euroamérica
Corredores de Bolsa figuraba dentro de la lista de accionistas, con menos del
1% de la propiedad de Enjoy.
Pues bien,
en 2021, Euroamérica S.A. se convirtió en el principal accionista de Enjoy, con
el 19,7% (a dic 2021); Euroamérica Corredores de Bolsa poseía el 2,83% de Enjoy.
Lo anterior fue el resultado de una negociación con los antiguos controladores,
la familia Martínez y el fondo Advent, hasta conseguir una reconversión de deuda
por acciones. Henry Comber y Nicholas Davis entraron al directorio en
abril 2021; luego Comber –que había sido gerente
general corporativo y presidente de Euroamérica
S.A., y también presidente de Euroamérica Compañía de Seguros de Vida- se convirtió en presidente de Enjoy.
En 2021
Enjoy S.A. comunicó que dicha empresa y Dreams S.A. habían alcanzado un
entendimiento para una eventual fusión, en la cual Enjoy absorbería a Dreams.
La operación implica la fusión entre las dos principales compañías de la
industria, pasando a ser la entidad fusionada su actor principal, al ser
propietaria de 12 de los 19 casinos cuyas licencias fueron otorgadas bajo la
Ley de Casinos.
A
diciembre 2021, La situación financiera de Enjoy seguía delicada: la deuda
financiera excedía el patrimonio contable; los bonos emitidos en EE.UU.
correspondían al 82,15% del pasivo financiero, y equivalían al 89,4% del
patrimonio; y el pasivo total de Enjoy era 2,76 veces el patrimonio. El
problema de Enjoy viene mucho antes de la pandemia. En 2015, el 42% de la deuda
financiera de Enjoy era de corto plazo y, por lo tanto, había una fuerte
presión sobre los flujos de caja. La deuda financiera de corto plazo terminó
siendo 1,9 veces el cash de Enjoy. ¿Y
qué pasó? La deuda se duplicó nominalmente en menos de 5 años. ¿Y los ingresos?
El Ebitda fue cayendo tanto a nivel absoluto como relativo. El ratio Deuda
Financiera/Ebitda pasó de estar en torno a 4 veces (período 1Q2015 a 1Q2017) a
casi 14 veces (2Q2020). En 2017 Enjoy emitió un bono internacional por USD 300
millones, según la norma 144A y la Regulación S de la Securities and Exchange Commission (SEC) y de la Ley de Valores de
EE.UU.
En
resumen, a) una mala situación financiera de Enjoy, por años, que la llevaron
al proceso de reorganización judicial en Estados Unidos, b) cambio de
controladores por la vía de conversión de deuda en acciones, c) deuda
financiera principalmente en bonos emitidos en Estados Unidos, y d) una
situación a finales de 2021 nuevamente con pérdidas y con un pasivo total 2,76
veces el patrimonio.
En este
contexto, es donde aparece la fusión con Dreams como carta ganadora. Y es aquí
donde ocurre lo impensado: en el primer trimestre de 2022, Euroamérica Compañía
de Seguros de Vida entró directamente a la propiedad de Enjoy, con el 6,65% (4°
mayor accionista). Cabe destacar que Euroamérica S.A. (principal accionista) disminuyó
su participación desde un 19,7% (dic. 2021) a un 15,25% (marzo 2022). Agregando
el 3,35% de Euroamérica Corredores de Bolsa, el holding Euroamérica posee el 25,25% de Enjoy.
El
principal producto que vende Euroamérica Compañía de Seguros de Vida son rentas
vitalicias. Entonces, las preguntas que quedan son las siguientes:
·
¿Cómo pudo Euroamérica Compañía de Seguros de
Vida, una compañía que vende rentas vitalicias y administra recursos
provenientes de los ahorros de las pensiones, y que están destinados a ser
invertidos en instrumentos que respalden adecuadamente la deuda con los
pensionados, haberse “metido” en la propiedad de una compañía con pérdidas,
alto endeudamiento, en un proceso de reorganización judicial, y apostando a
eventuales y supuestos mejores resultados producto de una fusión aún no
autorizada?
·
¿Cuál fue la evaluación financiera y económica
que justificó esta inversión? ¿A qué precio (de la acción de Enjoy) compró Euroamérica
Compañía de Seguros de Vida?
·
Si usted tuviera que invertir sus recursos
ahorrados que respaldan su pensión, ¿lo haría en una empresa con pérdidas y
sobreendeudada? ¿Apostaría a eventuales mejoras producto de una supuesta
fusión?
·
¿Acaso no es evidente el conflicto de interés de
Euroamérica S.A. controladora de Euroamérica Compañía de Seguros de Vida y
principal accionista de Enjoy? ¿Qué hay de la “transferencia de riesgos” desde
la matriz a la filial?
·
¿Hubo compraventa directa de acciones de Enjoy
entre Euroamérica S.A. (matriz) y Euroamérica Compañía de Seguros de Vida (filial)
durante el primer trimestre 2022?
·
¿Qué explicación se les da a los pensionados
por renta vitalicia de Euroamérica, respecto de la maravillosa inversión
realizada (léase irónico) y sobre la investigación sobre colusión? Y en caso de
que la fusión no se autorice y/o haya importantes sanciones si se comprueba
colusión y/o los bonistas realicen acciones legales en Estados Unidos, ¿quién
compensará a los pensionados?
·
¿Qué dice la CMF al respecto? Hasta ahora, ni
pío. ¿Se quedará satisfecha con explicaciones del tipo: “no hay ningún
impedimento legal para que la compañía realizara esa inversión”?
He escrito
muchas columnas sobre el grave problema que todas las Compañía de Seguros de
Vida que venden rentas vitalicias tienen con respecto a la ficción contable
debido a la subvaloración de sus pasivos y al descalce de riesgo de sus
inversiones. Y en relación a dicho descalce, he llegado a usar una parábola
comparando dichas inversiones con jugar en el casino del mercado de capitales.
Pues bien, nunca pensé que la parábola llegaría a ser literal.
Iván Rojas
B.
sábado, 25 de marzo de 2023
Silicon Valley Bank: pánico y Compañías de Seguros quebradas
https://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/columnas/2023/03/25/silicon-valley-bank-panico-y-companias-de-seguros-quebradas/
A propósito de la quiebra de Silicon Valley Bank (SVB), me referiré a
dos aspectos que considero relevantes para el análisis: el primero, sobre el
pánico, y el segundo, sobre una aplicación local a los riesgos de las compañías
de seguros de vida (CSV) que venden rentas vitalicias (RV).
Sobre el pánico: este es un arma letal
cuando la ignorancia acompaña al nerviosismo. El pánico, para hacer daño, no
requiere de muchos fundamentos. Basta una noticia sensacionalista y una buena
difusión para que comience el incendio.
Se ha hablado que SVB es el 16° banco
más grande de EEUU, que es la quiebra bancaria más grande desde la crisis subprime, y las comparaciones con la
crisis de 2008 son el pan de cada día. Afloran los "doctores
catástrofe" y los medios compiten por quien publica el título más aterrador.
Pero veamos las cosas en su justa
perspectiva.
Al primer trimestre de 2022, en
Estados Unidos se registran 4.844 bancos y sus activos suman US$24 trillones.
Sus pasivos equivalen al 90,5% (US$21,7 trillones). Dentro de los pasivos, los
depósitos domésticos no asegurados equivalen al 37,4% del activo, es decir, suman
casi US$9 trillones. Se dice que SVB tenía a fines de 2022 alrededor de US$209.000
millones en activos (esto es US$209 billones, o US$0,209 trillones) y alrededor
de US$175.400 millones en depósitos (US$ 0,175 trillones). Es decir, estamos
hablando de un banco que sus activos representan menos del 1% de los activos
del sistema bancario de Estados Unidos; y cuyos depósitos equivalen a menos del
2% del total de depósitos no garantizados de todo el sistema bancario de
Estados Unidos. ¿Alguien lo ha señalado? Es como si, acá en Chile, quebrara el
Banco Internacional (1,1% de los activos del sistema) o el banco Consorcio
(1,94% de las colocaciones del sistema). Puede ser preocupante, sin duda, pero
no para poner en riesgo el sistema.
Sin embargo, el pánico ha sido real
y, como señalé antes, no requiere de muchos fundamentos para causar daño propio
y contagiar a todo el sistema. Un incendio incontrolable puede comenzar con un simple
fósforo. El punto central, entonces, está en la efectividad para manejar el
pánico, lo cual dependerá de la capacidad y calidad de las autoridades.
La crisis subprime debiera ser un ejemplo del mal manejo del pánico. Ver la
cara de Paulson en la TV era casi una
imagen surrealista al estilo del grito de Munch. En el área técnica, Bernanke no diagnosticó que a los supuestos créditos malos había
que hacerles mercado en un mercado imperfecto que no les estaba asignando
valor, producto del pánico. Como comparativa, las hipotecas subprime en relación al sistema
financiero de Estados Unidos, eran menos relevantes que las pérdidas de los
créditos pesqueros chilenos en relación a nuestro sistema financiero en aquel
tiempo.
En relación al segundo punto, haré una
aplicación local a los riesgos de las compañías de seguros de vida (CSV) que
venden rentas vitalicias (RV).
En el caso de SVB, el 90% de sus
pasivos por cuentas de depósitos correspondían a depósitos no garantizados de empresas
que mantenían su liquidez en dichas cuentas; pero por el lado de los activos, el
54% de estos estaba invertido en bonos de largo plazo. Primer problema:
descalce financiero de plazos. El segundo problema lo explica el aumento en la
tasa de interés, que provocó una disminución en el valor de los activos.
Resultado: activos de largo plazo desvalorizados que no cubrían apropiadamente
los pasivos exigibles. SBV tuvo que salir a vender activos con pérdidas para
“hacer caja” y después intentó levantar capital, revelando su mala situación
financiera. Eso gatilló la corrida bancaria y el desenlace por todos conocido.
Lo que ha pasado con SVB debe ser un
mensaje claro para la CMF y su deficiente rol en regular a las CSV que venden
rentas vitalicias.
Por mucho tiempo y en varias
columnas, he señalado que las CSV tienen un real problema de solvencia, al no
tener un calce de riesgo entre activos y pasivos. Lo único que sostiene a las
CSV económicamente quebradas son dos factores: 1) La legislación que permite
una ficción contable subvalorando los pasivos, y 2) mantener pasivos de pago de
pensiones que supuestamente no son exigibles en su totalidad en el corto plazo.
La caída abrupta que tuvo la tasa de
interés provocó que las CSV hicieran una jugosa ganancia por el lado de sus
activos (distribuidas después como dividendos, use discernimiento el lector),
pero los activos vendidos fueron reemplazados por papeles menos rentables; y
por el lado de los pasivos, no se reconoció todo el aumento del valor de la
deuda con los pensionados, producto de que estos nunca han sido valorizados a
la tasa libre de riesgo sin premios. Y ahora, con el aumento en la tasa de
interés, las CSV tienen activos que se han desvalorizado (similar a lo que le
ocurrió a SVB), y pasivos que, aunque menos que antes, siguen subvalorados.
Resumen: activos que valen menos, dividendos ya repartidos a la matriz, y
deudas con los pensionados cuyo valor real no se refleja en la contabilidad. El
riesgo sistémico de las CSV es significativamente mayor que el de SBV. Téngase
presente que este es un riesgo real que afecta a todo el sistema de pensiones.
En este caso, el pánico tendrá fundamentos económicos; y mientras más tarde
ocurra, mayor será el impacto.
Que la CMF no se equivoque: mantener
este estado de ficción contable se hace cada vez más insostenible y peligroso.
Creer que la situación de insolvencia de las CSV se ve aminorada por el mero
hecho de que las pensiones no son exigibles en el corto plazo, es jugar con
fuego. Cuando se quite el velo y se dimensione el real problema, el pánico
desatado tendrá fundamentos y nadie lo va a parar.
Además, dicho sea de paso, no olvidar
el “sustito” que pasaron las CSV con el retiro de los fondos de las AFP
aplicado a las rentas vitalicias. ¿Pasivos no exigibles en el corto
plazo?
Si la CMF ha sido deficiente en su
rol regulatorio, ¿tendrá la capacidad para enfrentar un ataque de pánico masivo?
Iván Rojas B.
martes, 28 de febrero de 2023
Hechos relevantes que no llegan a ser “hechos esenciales”: ¿inequidad entre mayoritarios y minoritarios?
https://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/columnas/2023/02/28/hechos-relevantes-que-no-llegan-a-ser-hechos-esenciales-inequidad-entre-mayoritarios-y-minoritarios/
Toda entidad inscrita en el registro de valores de la Comisión para el
Mercado Financiero (CMF) debe informar al público en forma veraz, suficiente y
oportuna, todo hecho o información relevante respecto de la misma y de sus
negocios al momento que dicha información ocurra o llegue a su conocimiento.
Esto se conoce como un Hecho Esencial (HE). El objetivo perseguido es claro: un
tipo de fair play financiero que
apunta a la transparencia a los accionistas minoritarios (y también al resto de
los agentes del mercado), evitar la información privilegiada y su timming, y equiparar la información
disponible para la toma de decisiones de inversión. En esta columna señalo que
hay hechos relevantes que en la práctica no llegarían a ser hechos esenciales
y, por lo tanto, no solo se afectaría el fair
play financiero, sino, además, al constituir hechos no conocidos oficialmente
por el mercado, podrían esconder la real situación financiera de la compañía y
evidenciar el deficiente rol regulatorio de la CMF.
En su página web, la CMF define HE como la “información relevante sobre
la situación de un emisor y de sus negocios, por ejemplo, aumentos de capital,
citación a juntas de accionistas, pago de dividendos, contingencias, etc.”. La pregunta es, ¿qué determina si un hecho es
“esencial” o no? La Superintendencia de Valores y Seguros (SVS, entidad
predecesora de la CMF) en 2004 (Oficio Ordinario N° 4896) fijó una cierta doctrina
de abstención en la calificación de un hecho como esencial al indicar que es
prerrogativa exclusiva del directorio de la sociedad determinar si un hecho es
esencial o no, dejándolo a criterio de cada emisor. Se produjo, en
consecuencia, no solo a una carencia de uniformidad, sino también se dio cabida
a una conveniente discrecionalidad.
En 2007 (Oficio Ordinario N° 4274) la SVS aclaró un poco más el
criterio, pero confirmó lo dicho en 2004, al dictaminar que “información
esencial es aquella que un hombre juicioso consideraría importante para sus
decisiones de inversión. Ahora bien, esta calificación ha sido entregada a la
propia administración de la sociedad, correspondiendo a ésta determinar si un
hecho, circunstancia o antecedente es esencial”. A pesar de que ha habido casos
donde la SVS ha calificado como “esenciales” materias que la administración de
una sociedad consideró como “no esenciales”, la jurisprudencia de la SVS ha
carecido de criterios uniformes que permitiesen señalar ex ante que
un determinado hecho califica o no como esencial. Eso, sin duda, genera una
ventana a la opacidad. Y si bien existe un listado que se puede entender como hechos
esenciales, en ningún momento debe ser entendido como un catálogo definitivo,
taxativo o exhaustivo de todos los hechos que deben ser considerados como
esenciales.
En 2015 (Resolución Exenta N° 279), en el contexto de la multa al
directorio de Soquimich por infracción, entre otras disposiciones, de la Ley de
Mercado de Valores referidas a hechos esenciales, la SVS estableció nuevos
criterios para considerar como esencial información preliminar. Se destacó que
no es requisito que la información sea completa, ya que “no hay referencia
expresa alguna en las normas legales a dicho adjetivo, ni en cuanto a las
características que debe reunir la información ni en la forma de su
comunicación”.
En resumen, ninguna disposición legal o reglamentaria referida a
información esencial, establece expresamente qué características específicas
debe reunir una información para ser calificada como esencial, limitándose el
marco normativo a señalar que la información esencial es aquella que “consideraría
importante un hombre juicioso para sus decisiones de inversión”, radicando
dicha calificación en el directorio de la compañía y sólo estableciendo
imperativamente la oportunidad en que ella debe ser proporcionada al mercado y
los accionistas, más allá de que ésta pueda ser objeto de modificaciones
posteriores.
En conclusión, existe una peligrosa área gris, donde un directorio
podría convenientemente en forma arbitraria y unilateral, considerar: a) que estimaciones
de un hecho son “muy preliminares” para ser consideradas esenciales, y decidir
no divulgarla porque no se encuentra totalmente determinada en cuanto a los
hechos, monto u otro elemento relevante; b) que no existe una real necesidad de información por parte de los
inversionistas, en relación a una cierta materia delicada para compañía, la cual será tratada
entre cuatro paredes en sesiones extraordinarias de directorio, y se tomarán
las medidas necesarias sin “generar
muchas olas”; c) que un determinado
hecho, noticia o circunstancia no va a causar expectación en el público
inversionista; d) que un litigio en sede civil o penal, que puede afectar parte
significativa de sus activos, está “controlado” y no es necesario informar como
hecho esencial el peor escenario, y remitir una información diluida en la nota
N°40 por allá en la página 150 de la memoria anual.
Por cierto, denuncias directas o información de alta connotación pública
difundida en prensa, pero ignoradas por la CMF y sin pedir información oficial
a la compañía, o quedándose remitidas a sutiles “hechos reservados”, le hacen
un flaco favor a la transparencia y a la equidad informativa que debería
existir entre mayoritarios y minoritarios.
Lo peor de todo, cuando un hecho relevante no llega a ser un hecho
esencial, podría esconder insolvencias, vulnerabilidades, conductas o riesgos
en una compañía que no han sido internalizados en el precio de la acción ni de
sus bonos ni en el costo de su deuda privada ni en el costo y condiciones de su
pasivo operativo. Precios sobrevalorados con cierta probabilidad de alteración
abrupta y significativa.
Es esencial que no le sigan pasando estos goles de media cancha a la CMF y que ésta última sea más eficiente
en el tratamiento de los hechos relevantes. De lo contrario, no habrá un real fair play financiero para los
accionistas minoritarios ni el resto de los agentes del mercado.
Dicho sea de paso, tema que da para otra columna, pero a propósito de
hechos relevantes, ¿no será esencial que los accionistas sepan una estimación
del directorio, aunque sea preliminar, de cuál sería el costo de reposición de
la compañía, replicando la misma con tecnología nueva, y que el directorio
justificara la diferencia entre dicho costo de reposición y el patrimonio
bursátil? La CMF podría solicitar un breve hecho esencial en cada memoria anual;
sería la página más importante de la memoria.
Iván Rojas B.
miércoles, 28 de diciembre de 2022
ANTES de hacer una reforma al sistema de pensiones. Parte II.
En la columna anterior (primera parte; https://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/columnas/2022/12/14/antes-de-reformar-el-sistema-de-pensiones/) me centré en la etapa de ahorro previsional.
En esta segunda parte abordaré los puntos a tener en cuenta en la etapa de
desahorro.
6 puntos a
considerar en el diseño de la etapa del pago de las pensiones
1. En relación a la etapa del desahorro (pago de
la pensión), y específicamente sobre las Rentas Vitalicias (RV) que venden las
Compañías de Seguros de Vida (CSV), el problema se trata esencialmente de calce
financiero de riesgo y plazo. Con activos y pasivos calzados, una variación en
la tasa de interés no generaría ningún problema en el balance. Y con calce
perfecto, la pérdida en un lado del balance se compensa con la ganancia en el
otro lado; incluso no se requeriría patrimonio de respaldo. Pero eso no ocurre
con las CSV por varias razones.
El
problema ocurre cuando se deben renovar las inversiones o cuando éstas se
venden en el mercado (para aprovechar la ganancia de capital producto de la caída
en la tasa de interés) y son reemplazadas por nuevos papeles a tasas menores.
Originalmente,
un cierto descalce entre activos y pasivos no era un problema porque el
escenario de tasas era “alto” (la tasa de descuento utilizada era la tasa de mercado
de instrumentos estatales de plazo superior a 8 años (TM), la cual superaba el
6% real anual previo al año 2000), y se aplicaba una “tasa castigo” de 3% real
anual al pasivo descalzado. En este escenario, el patrimonio constituía un
respaldo apropiado que permitía “jugar” en el casino del mercado de capitales
bajo ciertos límites razonables. Sin embargo, la abrupta caída en la tasa de
interés libre de riesgo, llegando a cero o incluso negativa, cambió todo el
esquema original: la tasa castigo ahora pasaba a ser un premio. ¿Cómo se abordó
este nuevo escenario por parte de la ex SVS? Con “parches” que no se hicieron cargo de este cambio estructural (ver
punto 5); incluso más, profundizaron el problema al enfatizar la búsqueda de
mayores retornos. El verdadero descalce pasó a ser la norma y no la excepción.
2. Adicionalmente, con el objetivo de captar
clientes, desde hace más de dos décadas las CSV ofrecen a los pensionados RV
que prometen y aseguran rentabilidades que exceden la TIR de instrumentos
seguros. Ese fue un punto de no retorno. Se priorizó el apetito por riesgo-retorno
y se abandonó la seguridad en el pago.
3. Las CSV mantienen una ficción contable al
tener subvalorados los pasivos por RV, ya que descuentan un pago seguro a una
tasa con premio, amparados en la regulación vigente. La trampa no es solo la
inconsistencia flujo - tasa de descuento. La letra chica es el uso de la tasa
de bautizo (aquella tasa existente al momento de entrada en vigencia de la
póliza), la cual permanece inalterada para valorizar el pasivo durante toda la
vigencia de la póliza. Doble error: tasas con premio y desactualizadas. Es
decir, el stock de RV no se valoriza
a las tasas libre de riesgo vigentes en cada cierre de balance. Una
incoherencia financiera elemental. La Autoridad ha permitido esta ficción
contable a pesar de ser advertida en reiteradas ocasiones.
4. Las CSV han ofrecido un producto que en
estricto rigor NO es una renta vitalicia. Esto ha sido el gran engaño a la ciudadanía.
Se vende y se publicita un producto financiero que no es tal. Se vende una
renta cuasi vitalicia sujeta a riesgo. Un jurel
tipo salmón.
5. Las metodologías supuestamente complejas y
técnicas de Capital Basado en Riesgo y Test de Suficiencia de Activos, con las
cuales la Autoridad pretende controlar y resguardar la solvencia de las CSV,
esconden el problema real y no se hacen cargo del concepto económico que es la
esencia del tema, a saber, que el pasivo por RV registrado en el balance de las
CSV muestra una incoherencia entre flujo y tasa de descuento, y que si se
descontara el flujo a la tasa correcta, las CSV estarían quebradas. Como
referencia, para una CSV con una relación deuda patrimonio de 15 veces, si los pasivos
aumentan en sólo un 6,67%, la CSV pierde el 100% de su Patrimonio. ¿Es muy
difícil que ocurra eso? Si la duration
del pasivo es 20 años, basta que la tasa de descuento caiga de 2,5% real anual
a 1,825% real anual, es decir, que caiga solo 67,5 pb para que la CSV pierda
todo su patrimonio; si la duration
del pasivo es 15 años, basta que la tasa de descuento caiga de 2,5% real anual
a 1,5% real anual, es decir, que caiga solo 100 pb para que la CSV pierda todo
su patrimonio. Esto no es solo un ejercicio matemático en Excel; la realidad ha
sido muchísimo más cruda. Y, por cierto, no es necesario esperar que llegue dicho
nivel de tasas para que las alarmas se activen. ¿Aun insistiendo porfiadamente
la CMF en una regulación que no regula, en un termómetro que no mide la fiebre
del enfermo?
6. Las RV son equivalentes a los “defined benefits” o beneficios fijos,
los cuales han quebrado en todo el mundo producto de las caídas en las tasas de
interés. No nos engañemos: el hecho que las tasas de interés hayan estado
subiendo en el último tiempo no es señal que este equilibrio sea permanente, y
en un plazo menos largo del que se piensa, las tasas libres de riesgo volverán
a bajar, en coherencia con condiciones de equilibrio en un mundo más
normalizado, con escasa oferta de papeles seguros y con un espectro
riesgo-retorno del mercado de capitales consistente con la revolución
tecnológica que recién está comenzando.
Conclusión
La reforma actual al sistema de pensiones apunta
principalmente a aumentar de 10% a 16% el monto de aporte mensual, donde una parte
irá a un fondo común con cuentas nocionales. Además, se pretende establecer un
sistema de pensión del tipo “defined
benefits” sin parametrizar ni contabilizar correctamente. Y se vuelve a
caer en la trampa del retorno esperado olvidando el Equivalente Cierto. Implementar
dichas reformas sin abordar previamente ninguno de los problemas estructurales
del modelo ni los graves errores conceptuales tratados en esta columna y su
predecesora, resultará inevitablemente en “enredar” y profundizar aún más la entropía
del sistema. Sería como pretender resolver ecuaciones de cálculo avanzado -y lo
peor, creer que se hace bien-, cuando no se dominan las reglas de la aritmética
básica.
Las ironías de la vida: con una reforma que
pone el foco en otros aspectos, con un enredo que amplifica el desorden, y sin
tener claridad sobre las bases conceptuales económico-financieras del verdadero
modelo de pensiones, se dificultarán aún más los diagnósticos correctos… y las
quebradas Compañías de Seguros de Vida seguirán aumentando su déficit y eludirán
los importantes aumentos de capitales que ya hoy se requieren. La Autoridad convenientemente
zafará de su irresponsabilidad. Todo el déficit será indirectamente financiado
con impuestos generales. Será el rescate implícito al sector privado más grande
la historia financiera de Chile. Todos los chilenos tendremos un tercer
apellido: Moya.
Iván Rojas B.
miércoles, 14 de diciembre de 2022
ANTES de reformar el sistema de pensiones. Parte I.
https://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/columnas/2022/12/14/antes-de-reformar-el-sistema-de-pensiones/
Antes de reformar el sistema de pensiones, se
requiere comprender correctamente el funcionamiento del mercado de capitales,
el diseño teórico del sistema de pensiones dentro del mercado de capitales, diferenciar
el diseño teórico de su implementación, establecer qué cosas son posibles y
cuáles no, entre otros aspectos. Para ello, aquí presento algunos puntos a
tener en cuenta. Puntos que parecen bastante olvidados en la discusión actual y
en las previas.
Para efectos de presentación, he separado esta
columna en dos partes.
Puntos a
considerar en el diseño de la etapa de ahorro previsional
1. 1. Las pensiones son un problema esencialmente
económico-demográfico y ajeno –en su causa y responsabilidad- al mercado de
capitales. El mercado de capitales sirve de ayuda, pero recurrir a éste para
que solucione el problema en forma integral es una utopía.
2. 2. Un sistema de pensiones debe ser diseñado
considerando condiciones de equilibrio del mercado de capitales y, tratándose
de dineros de futuros pensionados, el diseño debe considerar un modelo de
operación seguro en un mundo con alta incertidumbre.
3. 3. El mercado de capitales ofrece un espectro de
tasas de retorno esperado, que van desde las tasas de cero riesgo de no pago de
economías triple A, a retornos esperados con premio por riesgo. Todo
instrumento tiene riesgos ante cambios en la tasa de interés, pero se puede obtener
cero riesgo mediante el calce financiero de riesgo y plazo en activos y pasivos.
4. 4. El espectro de tasas de retorno tiene un
concepto asociado muy relevante: el Equivalente Cierto. Si un instrumento sin
riesgo que rinde X vale lo mismo que otro que rinde 10X, pero este último con
riesgo, entonces ambos son equivalentes. Es errado creer que tener muchos años
un activo ganará el valor esperado sin incurrir en riesgo. El sistema
previsional chileno cree en esta falacia al hacer sus proyecciones. Habríamos
descubierto algo que el sistema internacional no ha descubierto y
consecuentemente arbitrado.
5. 5. El retorno sobre el capital es decreciente y
es función, entre otros factores, del grado de desarrollo de la economía. En
Chile, los retornos que se obtendrán las próximas décadas serán
considerablemente menores que los obtenidos en los pasados 40 años. Por otra
parte, las rentabilidades no están desligadas del exterior; los parámetros de
tasas de interés estarán siempre dados, ya que el sistema chileno es una gota
de agua en el mercado de capitales mundial. Cualquier proyección- ¡algunas
llegan hasta el año 2100! - debe basarse en parámetros internacionales del
mercado de capitales ajustados por el riesgo país, y sin caer en la trampa del
retorno esperado sin considerar el Equivalente Cierto.
6. 6. Si se recurre al mercado de capitales en la
etapa de ahorro, se debe tener en cuenta que la opción más segura es la
inversión en instrumentos libres de riesgo de no pago de economías triple A (o
en su derivada, instrumentos libres de riesgo de la economía local, es decir,
solo incluyendo riesgo país). Salirse de esta opción y entrar a la dimensión
riesgo retorno que ofrece el mercado de capitales es abrir una puerta a una
probabilidad de terminar con un fondo acumulado menor que la suma lineal de los
ahorros, es decir, la opción de terminar con pérdidas es real y tendrá una
cierta probabilidad de ocurrir. Entonces, buscar un retorno esperado es salirse
de un diseño de ambiente seguro.
7. 7. Con todo, si se opta por entrar en la
dimensión riesgo retorno con el fin de alcanzar un retorno esperado, debe
tenerse presente que, en equilibrio, ex-ante no existe dominancia de una
estrategia de inversión sobre otra, esto quiere decir que, un mayor retorno
obtenido por una estrategia versus otra, compensa el mayor riesgo asumido, y,
por lo tanto, corregido por riesgo, ninguna estrategia es mejor que otra ex-ante;
ninguna domina.
8. 8. Por extensión, en equilibrio, el Equivalente
Cierto de toda estrategia de inversión es a lo más la tasa libre de riesgo.
9. 9. Si se opta por buscar un retorno esperado, se debe
tener presente también que la varianza del saldo acumulado se va ampliando en
la medida que aumenta el plazo: el peor escenario se hace cada vez más adverso
en la medida que aumenta el plazo de inversión.
10. Aún si se insiste en alcanzar un retorno
esperado, se debe sincerar y validar el diseño del modelo ante la ciudadanía.
Esto requiere que la ciudadanía esté en claro conocimiento que el peor
escenario posible, cuya probabilidad no es cero y no se puede garantizar su
eliminación, es perder dinero con su plata. ¿Validaría la ciudadanía un diseño
con riesgo? ¿Quién está dispuesto a informar claramente esto, sin eufemismos?
1 11. Derivada del punto 7. Es posible demostrar
matemáticamente que a) no hay diferencia estadísticamente significativa entre
los retornos obtenidos por el mismo multifondo entre dos AFP y/o el promedio
del sistema (las AFP se mueven en manada); y b) tampoco hay diferencia estadísticamente
significativa entre el retorno obtenido entre dos multifondos de una misma AFP.
Dado que ninguna estrategia de inversión domina a otra, la única variable real
y de control en la cual una administradora de fondos puede diferenciarse del
resto es la comisión que cobra a sus clientes.
12. Las comisiones sí importan. Este tema ha sido
tratado por la autoridad y por las AFP sin la debida relevancia. Las comisiones
se han medido como porcentaje del sueldo, como porcentaje del saldo acumulado,
o son comparadas con otras alternativas de inversión del mercado, siendo
“engañosas” todas estas formas de presentación porque no entregan la
información relevante para el cliente, a saber, cuándo del retorno bruto
informado por la AFP se ve reducido por las comisiones cobradas, es decir, cuál
es la Tasa Interna de Retorno para el cliente. La TIR es el único indicador que
agrega información completa respecto de la inversión de sus fondos. En los
últimos 40 años, las comisiones pueden llegar a reducir el retorno bruto en 1/3
o más. ¿Quién informa eso? Nadie.
1 13. Como referencia, si se cree que la
rentabilidad segura a ofrecer es, digamos, 2% real anual (una tasa bastante
“bondadosa”), entonces, para que un sistema de pensiones autofinanciado entregue
tasas de reemplazo del orden del 70% del sueldo promedio de los últimos años,
debemos pensar en postergar la edad de jubilación en por lo menos 5 años y,
como mínimo, duplicar el porcentaje de descuento mensual. Ambas en paralelo. Y
sin lagunas previsionales en toda la vida laboral. Así es la triste realidad,
los números no dan; el mercado de capitales ayuda, pero no es suficiente. Y el retorno esperado ha sido la droga, cuyo
uso sin haber considerado el Equivalente Cierto ha enceguecido a reformistas,
defensores del sistema, autoridades, académicos y hasta el propio denominado
padre del sistema. Que hoy se siga usando un retorno esperado sin considerar el
Equivalente Cierto no hará más que seguir alimentando falsas expectativas
respecto de las verdaderas bondades del sistema.
Continuará…
Iván Rojas B.



